Enseñanzas Para la Iglesia en 2024 y la Guerra Espiritual . Charlas Bíblicas
La obra de Dios y la fe como don del Espíritu Santo
La obra de Dios trasciende la capacidad humana y es imposible que los hombres logren entenderla completamente. Todo lo que ocurre en la vida de los creyentes, las maravillas y milagros, deben ser atribuidos a Su gloria y no al mérito humano. Dios selecciona a personas dispuestas a servirlo, incluso si son personas humildes o poco reconocidas, para realizar cosas que parecen imposibles para la lógica humana. En este proceso, los menospreciados se convierten en instrumentos de Dios para mostrar su poder y dar gloria a Su nombre. La combinación de madera y oro en el arca del testimonio simboliza esta relación: la madera representa la fragilidad humana, mientras que el oro representa la santidad, la pureza y la gloria de Dios. La fe, a su vez, es un don del Espíritu Santo; no puede ser fabricada ni conseguida por esfuerzo propio, ni mediante la religión o el estudio de la Biblia, sino que surge únicamente de la intervención divina.
La resistencia humana a la fe y la soberbia
Dios ofrece la fe a todos los seres humanos, pero solo puede recibirla quien esté dispuesto a creer. La resistencia surge del orgullo, la soberbia y la egolatría, que impiden someterse a Su voluntad. Sin embargo, la gracia de sujetarse a Dios trae gozo y libertad, porque la obediencia se convierte en una experiencia placentera y voluntaria, no una carga forzada. Lutero, con su concepto de “sola gratia”, entendió que la salvación y la fe dependen totalmente de la gracia de Dios, sin intervención de méritos humanos. Esta sumisión consciente y gozosa permite que la relación con Dios sea profunda y transformadora.
La obediencia a Dios y la libertad en Cristo
El sufrimiento que enfrentamos no refleja la voluntad de Dios, sino las imperfecciones y violencias del mundo. Aun cuando las autoridades humanas sean injustas o perversas, Dios nos llama a respetarlas y obedecerlas en todo lo que no contravenga Su voluntad. La verdadera libertad surge al seguir la voluntad de Cristo con convicción, haciendo lo correcto porque reconocemos que es lo sabio y justo. Esta obediencia no limita la libertad, sino que la amplifica, porque nos permite actuar según el plan divino y vivir en armonía con la voluntad de Dios.
La fidelidad de los siervos de Dios en tiempos de persecución
Los tres amigos de Daniel, Ananías, Azarías y Misael, ejemplifican la fidelidad absoluta a Dios frente a la presión de un poder terrenal. Se negaron a adorar la estatua de Nabucodonosor, confiando en que Dios podía salvarlos, pero decididos a no traicionar su fe. Esta historia simboliza la resistencia de los cristianos ante persecuciones históricas, desde los mártires romanos hasta la inquisición y los reformistas perseguidos. La lección central es que la fidelidad a Dios tiene un valor eterno y fortalece a los creyentes frente a cualquier adversidad.
La conversión de centuriones y la caída de movimientos cristianos
A lo largo de la historia, la religión ha sido utilizada como instrumento de control y manipulación, imponiendo la voluntad de líderes humanos en lugar de la de Dios. La verdadera libertad espiritual no reside en seguir un credo impuesto, sino en obedecer al Señor y cumplir Su voluntad. Ejemplos históricos como la persecución de Domiciano muestran cómo la fe genuina puede surgir incluso en los contextos más difíciles. Centuriones romanos, como Pedro y Cornelio, recibieron el evangelio y permanecieron fieles hasta el final, inspirando a otros a mantenerse firmes. Por otro lado, movimientos cristianos que cedieron a la presión del poder terrenal, como algunos sectores de la Cruz Roja, perdieron su esencia espiritual, demostrando que la dependencia de recursos humanos puede debilitar la obra de Dios.
La fe y el amor como remedio para la adicción
El amor y la fe en Jesucristo son herramientas fundamentales para la sanidad de las personas atrapadas en adicciones. La fe genera esperanza y confianza en la posibilidad de recuperación, mientras que el amor actúa como un catalizador de sanidad integral. Hablar de Jesucristo a quienes sufren adicciones no es proselitismo, sino un medio de cumplir un fin social y restaurador. Ministerios históricos, como el Ejército de Salvación, evidencian que depender de apoyos gubernamentales o recursos humanos puede disminuir la fuerza espiritual de un ministerio y llevarlo a la decadencia, resaltando la importancia de depender únicamente de la gracia de Dios.
La obra de Dios según sus principios y la reconstrucción de Jerusalén
La reconstrucción del muro de Jerusalén liderada por Nehemías ejemplifica cómo los creyentes deben trabajar exclusivamente para Dios, evitando alianzas con quienes representan los sistemas del mundo. Nehemías estableció límites claros, guiando al pueblo, príncipes y nobles, logrando completar el muro milagrosamente en 57 días. Esta obra muestra que cuando se obedece la dirección divina y se actúa según los principios de Dios, los logros pueden superar cualquier expectativa humana y marcar un hito histórico y espiritual.
El avivamiento y la acción del Espíritu Santo
El avivamiento no puede limitarse a sistemas humanos ni a tradiciones; debe surgir de la acción libre del Espíritu Santo. Cuando el Espíritu actúa, se rompen esquemas, prejuicios y ritos innecesarios. La experiencia de los 120 ungidos llenos del Espíritu Santo en el libro de Hechos evidencia cómo la predicación puede transformarse en valentía y eficacia inmediata. La iglesia debe guiarse por el Espíritu, no por estructuras humanas, para experimentar verdadera renovación espiritual y llevar adelante la obra de Dios con libertad y creatividad.
La guerra espiritual y las fuerzas del mal
La lucha entre el reino de la luz y las fuerzas de las tinieblas es constante, desde tiempos bíblicos hasta hoy. Grupos como los Illuminati, la masonería y banqueros internacionales buscan destruir las raíces judeocristianas e imponer un orden mundial contrario a Dios. Sin embargo, la seguridad de la iglesia y de los creyentes está en la promesa de que las puertas del Hades no prevalecerán, y la victoria final pertenece a Jesucristo y a quienes luchan bajo Su guía.
La persecución de Israel y la tribulación profética
Dios permite la persecución de Israel y de la iglesia como parte de un proceso de purificación y cumplimiento profético. La presión internacional, actos de antisemitismo y boicots económicos reflejan la tribulación de Jacob y la necesidad de fortaleza espiritual. La autosuficiencia natural y espiritual de Israel, similar a la fortaleza de Masada, demuestra cómo Dios sostiene a Su pueblo frente a bloqueos y amenazas, protegiendo la continuidad de Sus propósitos.
El anticristo, el templo y la profecía bíblica
A lo largo de la historia, Jerusalén ha sido destruida y reconstruida, siempre bajo la voluntad de Dios. El anticristo romperá el pacto con Israel y exigirá adoración en el lugar santísimo, colocando la marca del 666. Este acto de idolatría refleja patrones históricos de falsos dioses y persecuciones, y advierte que quienes acepten esta marca se apartarán de la salvación. La profecía enfatiza la necesidad de fidelidad y vigilancia espiritual frente a engaños futuros.
La preparación para la batalla espiritual
Se han establecido pactos que permitirán la reconstrucción del templo en la Explanada sin conflictos directos, pero la guerra espiritual continuará hasta que Jesucristo la concluya. Los creyentes deben vencer al yo y a Satanás, mostrando valentía, fe y amor. La oración constante y la acción firme son esenciales, especialmente en apoyo a Israel, enfrentando con coraje cualquier ataque o desafío espiritual.
La vida de Jesucristo y el viaje a Israel
La vida de Jesucristo es perfecta, y Su sacrificio en la cruz nos ofrece la salvación. Viajar a Israel permite experimentar de manera tangible el gozo del Espíritu Santo y la presencia de Dios. Estos viajes fomentan la unidad entre creyentes de diferentes tradiciones y fortalecen la fe mediante vivencias directas en lugares sagrados y contextos históricos significativos.
La guerra espiritual actual y la necesidad de oración
La guerra espiritual persiste, con amenazas que incluyen secuestros y conspiraciones internacionales. Es crucial orar por la paz de Jerusalén, Israel, y eventos proféticos como elecciones en Irán e Inglaterra. La oración constante fortalece la protección divina y mantiene a los creyentes enfocados en la obra de Dios, resistiendo la influencia del mal en el mundo.
La historia de las monarquías y su relación con Israel
Reinas como Victoria y Isabel la Católica muestran cómo la fe y la oración pueden influir en la historia. Sin embargo, decisiones políticas y religiosas a veces resultaron en persecuciones y expulsiones de judíos, demostrando cómo los mismos patrones de guerra espiritual y manipulación se repiten a lo largo del tiempo. La historia enseña la importancia de discernir la voluntad de Dios y no ceder a influencias humanas corruptas.
La religión como herramienta de control y la gracia de Dios
La religión puede ser utilizada como un arma de control, persiguiendo a quienes no se someten. Fariseos, brujos y líderes religiosos históricos demostraron el poder que puede ejercer sobre la sociedad. La gracia de Dios es el medio para superar estas manipulaciones y mantener la verdadera libertad espiritual, evitando que el poder humano sustituya la autoridad divina.
La preparación para la batalla espiritual y la disciplina cristiana
Dios concede gracia en todo el mundo, y los creyentes deben cultivarla con entrega, disciplina, visión y pasión. La historia de David y Goliat ejemplifica cómo Dios capacita a sus siervos para enfrentar desafíos. Es fundamental que los discípulos se alisten como soldados de Jesucristo, armados con la armadura espiritual, consagrados a la obra de Dios y listos para enfrentar tiempos difíciles con valentía, alejándose de los intereses mundanos y materiales.
Oración final y bendiciones
Se ora para que el Espíritu Santo despierte corazones y prepare a los creyentes para la batalla espiritual. Se da gracias a Jesús, a Miguel y a todos los acompañantes del programa, deseándoles gracia, protección y bendición en todos los aspectos de sus vidas, familias y trabajos. Que el Señor fortalezca a cada creyente para que permanezca firme, cumpla su misión y viva plenamente bajo la guía y el amor de Dios.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

