DESASTRES Y CRISIS GLOBAL: ¿Qué está pasando y qué dice la Biblia?
El estado actual del mundo y la respuesta bíblica
El mundo atraviesa una situación marcada por acontecimientos terribles, desastres naturales, conflictos internacionales y profundas crisis sociales y espirituales. Ante esta realidad, el texto plantea la necesidad de no ignorar lo que ocurre, sino mantenerse informados y preparados. La oración y la búsqueda de revelaciones divinas aparecen como elementos fundamentales para comprender los acontecimientos actuales y reconocer las maquinaciones que existen en medio de ellos.
El Espíritu Santo es presentado como un informador divino que concede sabiduría y revelaciones a los creyentes para comprender los tiempos venideros. Desde esta perspectiva, interpretar los acontecimientos mundiales únicamente desde una visión humana resulta insuficiente, especialmente cuando se considera que las palabras proféticas permiten observar una dimensión espiritual de lo que sucede.
El texto también sostiene que existe una tendencia a evitar hablar de Dios y que esta actitud constituye un engaño que impide reconocer la realidad espiritual. Frente a ello, se destaca la importancia del arrepentimiento y de la humildad como elementos fundamentales para acercarse a Dios y comprender su voluntad.
La condición caída de la humanidad y la naturaleza
La situación actual del ser humano y de los animales es presentada como consecuencia de un estado caído que comenzó con la influencia de una entidad que estableció la llamada «ley de la selva». Según el planteamiento expuesto, la armonía que existía originalmente en el paraíso antes de la tentación de Adán y Eva será restaurada por Jesucristo durante el milenio, cuando también tendrá lugar la redención de la naturaleza.
Esta visión sitúa los acontecimientos actuales dentro de una historia espiritual más amplia. El mundo presente no representa el estado definitivo de la creación, sino una realidad que, según el texto, será transformada mediante la intervención de Jesucristo.
Las tragedias globales y el llamado a buscar a Dios
Los desastres globales son interpretados en el texto como una manifestación de la ira santa de Dios, pero también como acontecimientos que contienen un propósito de misericordia y amor. Se plantea que determinadas tragedias pueden producir un quebrantamiento que lleve a las personas a reconocer su necesidad de Dios.
Desde esta perspectiva, el sufrimiento es presentado como un medio mediante el cual Dios llama la atención de poblaciones que no estarían prestando atención a lo divino. El texto sostiene que Dios causa heridas para posteriormente curarlas y que ejerce control sobre su creación, utilizando incluso el castigo y el quebrantamiento como herramientas para salvar a las personas.
En relación con los niños que fallecen durante estos desastres, se afirma que son llevados al cielo. Para quienes sobreviven, las tragedias son descritas como una oportunidad para aprender una lección y buscar a Dios. El texto advierte que, si estas oportunidades no son aprovechadas, podrían producirse nuevos acontecimientos de castigo.
También se señala que en países como Venezuela y Ucrania muchas personas están buscando a Dios de una manera genuina, más allá de las etiquetas religiosas tradicionales como el catolicismo o el evangelicalismo.
La diferencia entre creer y ser discípulo de Jesucristo
El texto cuestiona la idea de que identificarse como creyente sea suficiente para tener una relación espiritual profunda. Se recuerda que incluso los demonios son descritos como creyentes y, por ello, se destaca que la verdadera cuestión consiste en ser discípulo de Jesucristo por gracia.
Esta distinción permite establecer una diferencia entre una identificación religiosa y una relación espiritual auténtica. La fe presentada en el texto no se limita a pertenecer a una determinada denominación, sino que apunta a una vida de discipulado y dependencia de Jesucristo.
Religión y poder político
El texto aborda también la relación entre religión y política a partir de un acto realizado durante la toma de posesión del presidente de Colombia, en el que participaron un rabino judío, un pastor evangélico y un representante de la Iglesia Católica. Este acontecimiento generó denuncias relacionadas con la neutralidad del Estado y la influencia de las religiones en el ejercicio del poder.
El mandatario defendió la decisión señalando que el acto buscaba representar a ciudadanos pertenecientes a las tres religiones mayoritarias del país. También reafirmó su intención de proclamar a Dios durante el día de su toma de posesión, contrastando esta postura con la situación de la presidenta de México.
El texto plantea así un debate sobre el papel de la fe en la vida pública y sobre la relación que debe existir entre las convicciones religiosas de los gobernantes y el ejercicio de sus responsabilidades políticas.
Los gobernantes ante el juicio de Dios
La situación de los gobernantes es interpretada desde una perspectiva espiritual. Se menciona el caso de un gobernante que consideró el terremoto ocurrido el día de su toma de posesión como una señal que debía llevarle a realizar las cosas de manera diferente y ponerse ante Dios desde el comienzo de su gestión.
El texto también contrasta la gestión de la situación migratoria en Colombia y Venezuela, presentando diferentes valoraciones sobre la manera en que empresas y organizaciones se habrían beneficiado de las circunstancias de la población. A partir de ello, se plantea una reflexión sobre la responsabilidad de quienes ejercen autoridad y sobre la necesidad de actuar con justicia.
Además, se cuestionan diferentes prácticas religiosas atribuidas a determinados gobernantes y se critica la falta de protesta de sectores católicos y evangélicos frente a determinados rituales de culto a la Pachamama.
Una sociedad que necesita una purga espiritual
El texto describe la sociedad actual como afectada por una profunda negligencia espiritual. Esta situación es comparada con una purga necesaria después de un empacho provocado por el materialismo y por una hipocresía religiosa que se ha convertido en una práctica rutinaria.
En este contexto, se llama a la oración por las elecciones y por la situación de las naciones. Brasil y España aparecen como países por los que se considera necesario interceder para evitar irregularidades y fraudes electorales y para pedir que prevalezca la voluntad de Dios.
El fanatismo de los tiranos es descrito como una obsesión del mal que se niega a aceptar la derrota. El texto relaciona esta realidad con el pasaje bíblico en el que los discípulos son enviados a predicar y Jesús menciona la caída de Satanás del cielo como un rayo. Desde esta perspectiva, se expresa el deseo de que las potestades que gobiernan determinadas naciones también sean removidas mediante la acción de Dios.
El poder de la oración y la intercesión
La oración ocupa un lugar central en la respuesta propuesta frente a las crisis. El texto exhorta a aprender a orar con autenticidad y a participar en la intercesión de los santos en el cielo, quienes claman a Dios preguntando cuánto tiempo permitirá la injusticia y la blasfemia contra su nombre.
Los acontecimientos de las Torres Gemelas son utilizados como ejemplo para mostrar cómo, después de una tragedia de grandes dimensiones, una parte importante de la sociedad buscó refugio en la Palabra de Dios y en las iglesias. Sin embargo, también se critica que algunas congregaciones permanecieran insensibles y continuaran con sus actividades habituales sin responder a la magnitud del momento.
El texto recuerda además una predicación realizada en Barcelona el 9 de septiembre, durante la cual se recibió un mensaje en lenguas acompañado de una palabra profética que anunciaba un desastre terrible en Estados Unidos para los días siguientes. Según el relato, el desastre ocurrió dos días después de aquella revelación.
La humildad como camino hacia la restauración
La soberbia y el orgullo son identificados como algunos de los principales obstáculos para que el ser humano alcance la salvación. El texto afirma que Dios resiste a los soberbios y que la humildad constituye una de las enseñanzas fundamentales de Jesús.
Las crisis pueden convertirse en momentos de renovación espiritual cuando las personas recuperan el temor y el respeto hacia Dios. Durante la pandemia de COVID-19, muchas personas recurrieron nuevamente a la oración, y el versículo de 2 Crónicas 7:14 fue utilizado ampliamente por su llamado a la humillación y a la oración como condiciones relacionadas con la sanidad de la tierra.
El texto interpreta también la muerte de millones de personas durante la pandemia desde una perspectiva de soberanía divina, afirmando que la vida está en manos de Dios. Asimismo, sostiene que las plagas, las pestes y las guerras han sido profetizadas por Jesucristo y por los profetas bíblicos.
Las lecciones de las grandes crisis
Después de los periodos de crisis existe, según el texto, una tendencia humana a intentar recuperar los sistemas anteriores. Esta actitud es comparada con el intento de los religiosos de volver a coser el velo del templo después de que este hubiera sido rasgado.
La pandemia también dejó, según el planteamiento presentado, consecuencias relacionadas con la ansiedad y con el deseo de disfrutar de manera desenfrenada ante la conciencia de la posibilidad de la muerte. La expresión «comamos y bebamos que mañana moriremos» representa esta reacción frente a las crisis, en contraste con una reflexión más profunda sobre Dios y la existencia.
El texto considera que las crisis globales, incluida la crisis de 2008 y la pandemia, deben llevar al ser humano a reconocer la existencia de Dios y su papel como dador de la vida.
El sistema religioso bajo la lupa
El sistema religioso es presentado como una estructura que, en muchos casos, busca conservar poder, dinero y prestigio. Según el texto, determinadas instituciones religiosas pueden terminar funcionando como un medio de vida en lugar de estar orientadas hacia el propósito de Dios.
Se recuerda que Jesucristo calificó a los líderes religiosos de su época como «sepulcros blanqueados» y que el antiguo pacto dado a Israel no tenía capacidad para salvar a las personas, razón por la cual se instauró un nuevo pacto.
También se menciona que históricamente el Sanedrín, el sumo sacerdote y los levitas habrían tratado de ocultar el testimonio de la resurrección de Jesús y pagar para silenciar la verdad con el propósito de preservar el sistema establecido.
Esta crítica se extiende al presente mediante una comparación entre religión y política. El texto sostiene que, cuando falta una guía o una unción divina, las instituciones pueden terminar concentrándose en el beneficio propio, la satisfacción del ego o los intereses particulares de cada grupo.
Una iglesia fragmentada
El sistema religioso actual es presentado como una estructura que prioriza en ocasiones la expansión de sus propias denominaciones y estructuras de poder por encima de la búsqueda del reino de Dios y su justicia. La fragmentación de la iglesia en miles de denominaciones es señalada como una fuente de conflictos de intereses.
En lugar de perseguir un propósito común, cada grupo puede terminar defendiendo sus propios objetivos. El texto plantea así la necesidad de volver a colocar la búsqueda de Dios por encima de las estructuras, intereses y divisiones humanas.
La situación de Europa y Alemania
El texto aborda también diferentes acontecimientos relacionados con Europa. Islandia es presentada como un ejemplo debido a su decisión de no integrarse como miembro de la Unión Europea, una postura considerada acertada dentro del planteamiento expuesto. Donald Trump es mencionado por haber expresado una opinión favorable a esta decisión.
La industria pesquera de Islandia es señalada como una actividad económica de gran escala que podría verse afectada por las regulaciones europeas. Asimismo, se sostiene que históricamente los mayores beneficios económicos de la integración europea han sido capitalizados por Francia y Alemania.
Alemania es descrita como un país que atraviesa una etapa de crisis o quebrantamiento económico significativo. El texto atribuye el desmantelamiento de fábricas a la influencia de Bruselas y relaciona esta situación con diferentes grupos de poder.
La situación de España y los acontecimientos internacionales
El análisis presentado sitúa a España dentro de un escenario internacional complejo. Se afirma que la Unión Europea habría intervenido en asuntos internos de países como Rumanía y ejercido presión sobre Polonia y Hungría. Polonia es descrita como un país de importancia sistémica para el bloque europeo.
El apoyo europeo a Ucrania es interpretado en el texto como parte de determinados planes de control mundial. Rusia es presentada como una potencia que se resiste a aceptar las directrices del llamado nuevo orden mundial, mientras que China es descrita como una potencia que amplía su influencia económica mediante la compra de empresas extranjeras y el envío de trabajadores a esas entidades.
España aparece también relacionada con un acercamiento a China y con un alejamiento de la influencia previa de Estados Unidos e Israel. El texto interpreta esta situación como una fuente de tensión interna y plantea la posibilidad de un colapso social.
La situación política de España
El texto aborda la situación política española y menciona una tensión relacionada con el gobierno y la figura del rey. Se cuestiona la gestión de determinados acontecimientos vinculados a Ceuta y se interpreta la relación entre el jefe del Ejecutivo y la monarquía como parte de un proyecto político en desarrollo.
También se plantea la existencia de una aspiración política hacia una república de naciones o estados republicanos y se menciona la situación del País Vasco y Cataluña dentro de este contexto. El texto hace un llamado a orar por el rey ante lo que considera un momento de especial peligro.
Respecto al presidente del gobierno, se cuestiona su relación con el Congreso y las leyes y se critica su comportamiento político. El texto sostiene que su mandato estaría próximo a finalizar y afirma que Dios intervendrá para poner un límite a su gestión.
También se menciona a Antonio Carmona, presentado como una persona honesta que fue desplazada políticamente y que posteriormente desarrolló actividades empresariales en China. Se destaca además su apoyo al ministerio de Remar y su colaboración en la búsqueda de ayuda después de conocer el trabajo realizado en la isla de Lesbos.
La crisis de Ceuta y la frontera
Ceuta ocupa un lugar importante en el análisis presentado. La situación de la ciudad es interpretada como una manifestación de la realidad del gobierno español y de su relación con Marruecos. El texto recuerda además la denominada «marcha verde» y plantea una percepción de debilidad española frente al país vecino.
La gestión de la inmigración es cuestionada y descrita como un negocio. También se menciona como elemento simbólico la colocación de la bandera española al revés durante una reunión entre el presidente del gobierno español y el rey de Marruecos.
El texto califica los acontecimientos de Ceuta como una «invasión» autorizada por el rey de Marruecos y considera que el gobierno español habría actuado como colaborador. También cuestiona la gestión diplomática del gobierno y plantea la posibilidad de un futuro conflicto bélico entre España y Marruecos.
El estrecho de Gibraltar y los intereses internacionales
El estrecho de Gibraltar es presentado como un punto estratégico fundamental. El texto señala la importancia de la base militar de Rota para el control de la entrada al estrecho y destaca la presencia del Reino Unido en Gibraltar.
También se cuestionan los intereses financieros y de grupos de poder relacionados con la permanencia de Gibraltar bajo soberanía británica. El texto considera que determinados acuerdos posteriores a la salida del Reino Unido de la Comunidad Económica Europea han generado ventajas para Gibraltar y dificultades económicas para Europa.
Las convulsiones internacionales y el tiempo de Dios
El texto sostiene que existe una aceleración tanto del tiempo terrenal, identificado como Cronos, como del tiempo divino, identificado como Kairos, y afirma que Dios controla el momento en que ambos coincidirán.
También se anticipa un aumento de las convulsiones globales y de los conflictos internacionales. Entre los puntos de tensión mencionados aparecen la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto con Irán, las tensiones entre India y Pakistán y la situación entre China, Taiwán y Japón.
El conflicto entre China y Japón es relacionado con tensiones históricas, mientras que Filipinas es considerada vulnerable ante una posible confrontación. Estados Unidos aparece vinculado a la protección de sus intereses en Taiwán y Filipinas.
A pesar de todos estos acontecimientos, el texto mantiene una convicción central: Dios conserva el control absoluto sobre lo que sucede y su voluntad es presentada como perfecta y bondadosa, con el propósito fundamental de salvar.
¿Cuánto vale un alma en medio del caos?
En medio de las crisis, el texto coloca la salvación del alma por encima de cualquier otro objetivo. La reconciliación con Dios es presentada como el aspecto más importante de la existencia humana. Se plantea la pregunta bíblica sobre qué beneficio tendría ganar el mundo entero si se pierde el alma.
Ninguna autoridad humana posee un poder absoluto, porque la autoridad definitiva pertenece a Dios. El texto sostiene que Dios tiene como propósito salvar y que, después de recoger a los escogidos transformados en nuevas criaturas y miembros de su familia eterna, llegará el momento del último Yom Kipur y se cerrará la puerta.
Cristo es identificado como la puerta y se afirma que quienes no hayan entrado por medio de Él quedarán fuera, enfrentando únicamente la expectación del juicio. Por esta razón, el texto insiste en la importancia de aprovechar el tiempo presente para buscar a Dios y evangelizar.
Desastres, guerras y una humanidad que buscará a Dios
El texto señala un incremento de desastres naturales como terremotos, maremotos, inundaciones y tornados en diferentes regiones. También se menciona el fuego como un elemento recurrente y persistente, relacionado con acciones criminales y con influencias malignas.
Ante la sucesión de desastres y conflictos bélicos, se anticipa que millones de personas buscarán a Dios y se pondrán de rodillas reconociendo que solo Él puede salvarlas. La respuesta divina, según el texto, será de misericordia y perdón para todo aquel que clame, busque y pida auxilio.
El avivamiento que viene tras la tormenta
A pesar del panorama descrito, el texto termina apuntando hacia una expectativa de esperanza. Se anticipa un avivamiento mundial extraordinario que llevará a la salvación de multitudes. Este movimiento espiritual incluiría a millones de personas procedentes de naciones como Líbano, Siria, Irán y Egipto.
Las profecías mencionadas describen la preparación de una calzada divina que se extenderá desde Egipto hasta Asiria y señalan que los habitantes de estas regiones se entregarán al Señor. Incluso en medio de la destrucción que afecta a Irán, se contempla la existencia de un remanente que permanecerá en ese territorio.
El proceso es descrito como una recolección de gavillas, una imagen relacionada con los redimidos y rescatados por Dios. De esta manera, la visión final presentada no se centra únicamente en el juicio o en la destrucción, sino también en la salvación de multitudes y en un final glorioso.
Jesucristo y el reino milenial
El cierre del texto presenta una visión en la que Jesucristo vencerá a las huestes malignas en el Armagedón y dará inicio al reino milenial. Este periodo de mil años es descrito como una gloria superior a la del paraíso original.
Los creyentes son presentados como aquellos que reinarán junto a Jesucristo desde Jerusalén durante ese milenio. La expectativa del reino constituye así la culminación de una historia marcada por conflictos, crisis, desastres y búsqueda espiritual.
Un llamado a la oración por las naciones
El texto concluye con un llamado a orar por el rey de España, por Israel, por el retiro previsto para el fin de semana y por el viaje a Israel programado para diciembre. La oración aparece nuevamente como una respuesta fundamental ante la incertidumbre y los acontecimientos que afectan a las naciones.
Se pide específicamente que el rey de España tenga un encuentro personal con Dios, sea redimido y protegido de las estrategias y asechanzas del mal. También se solicita por el pueblo de Israel, para que sea preparado para una visitación divina y reconozca a Jesús.
Finalmente, se expresa la convicción de que, aunque todavía quedan situaciones graves por ocurrir, la respuesta debe ser buscar la gracia y la misericordia de Dios. El programa termina con una bendición para las familias y los trabajos de quienes escuchan.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

