¿Has Nacido De Nuevo? – Cómo Saberlo .Predicación Juan José Estévez
Introducción
Dios solo se ocupa de las cosas que se traen a la luz y espera que el corazón se abra para permitir que Él actúe. Lo que está oculto no lo toca, y confesar los pecados requiere honestidad, aunque sea difícil. El nuevo nacimiento es un milagro sobrenatural que solo Dios puede realizar en la vida de una persona, no depende de capacidades intelectuales o físicas, y puede suceder en cualquier etapa de la vida, incluso en la adultez, como le ocurrió a Nicodemo. La religión y el evangelio son diferentes; el nuevo nacimiento no se logra por conocimiento o esfuerzo, sino por una revelación personal. Esta experiencia es como una carta de liberación y puede cambiar la vida de cualquier persona, sin importar su pasado o edad. La honestidad y autenticidad son fundamentales, y el cambio que produce puede ser percibido por los demás. La liberación personal implica desprenderse del ego y de expectativas equivocadas, incluso dentro de la iglesia. Muchos buscan ser cristianos para ocupar cargos, lo que puede llevar a frustración porque el éxito no siempre depende de méritos humanos. Nicodemo era un fariseo justo y recto que necesitaba la gracia de Dios para experimentar un cambio verdadero. Dios no salva por buenas obras, sino por amor hacia los que fallan y se sienten perdidos.
Texto Bíblico
Nicodemo se acercó a Jesús de noche y reconoció que Él venía de Dios, ya que nadie podía hacer tales señales sin Dios. Jesús le dijo que quien no naciera de nuevo no puede ver el reino de Dios, lo que sorprendió a Nicodemo. Preguntó cómo alguien podía nacer siendo adulto, y Jesús respondió que nacer de agua y del Espíritu es necesario para entrar en el reino de Dios, aclarando que no es un logro humano.
Nacer De Nuevo No Es Una Conquista Humana
El nacimiento espiritual no depende de acciones humanas, sino del Padre. La miopía de Nicodemo representa la de muchos cristianos que tienen formación religiosa pero no han nacido de nuevo y siguen dominados por la naturaleza caída. Esta naturaleza tiene tres características principales: egoísmo, rebeldía y caos, y cuando domina, causa daño a otros y a uno mismo. Otra característica es la mentira, y la honestidad surge al conocer al Señor. La cruz de Cristo es la única que trata la naturaleza caída, permitiendo que el creyente nazca de nuevo y viva la vida de Cristo. La vida nueva significa que Cristo vive en nosotros, conduciendo nuestra vida y decisiones, y no somos nosotros quienes vivimos el evangelio, sino Cristo en nosotros. La expresión pública del nuevo nacimiento se refleja en el carácter y las decisiones, y solo ocurre si Cristo vive en nosotros.
La Vida De Cristo En Nosotros Forja Carácter
La vida de Cristo en nosotros forja el carácter según lo que Él ha hecho, no según nuestras obras. Intentamos vivir el evangelio para obtener honra, pero la vida nueva nos enseña a dejar que Cristo viva en nosotros y no buscar reconocimiento propio. La práctica de la religión puede dar poder, pero no basta para vencer el pecado; solo Cristo puede guiarnos. Quienes han nacido de nuevo pueden no percibirlo, pero los demás sí notan el cambio, como en la historia del ciego de nacimiento que Jesús sanó.
Los Fariseos Interrogan Al Ciego
Los fariseos interrogaron al ciego sobre quién lo había sanado, pero él solo sabía que antes era ciego y ahora veía. Esto refleja cómo quienes han nacido de nuevo pueden no comprender todo, pero su cambio es evidente. Los padres del ciego confirmaron su ceguera de nacimiento, pero no podían declarar que Jesús lo había sanado por temor a la autoridad religiosa. La transformación de quienes nacen de nuevo es perceptible para otros, aunque no siempre para ellos mismos.
El Señor Responde
Jesús preguntó si se creía en el Hijo de Dios, y la respuesta llevó a la fe y adoración. El nuevo nacimiento despierta interés genuino en el Señor y permite que el evangelio sea fundamental en la vida. La naturaleza caída impide creer plenamente, y nacer de nuevo es necesario para adorar y creer de manera constante, como ocurrió con Nicodemo.
Versículo
Jesús dijo que vino para que los ciegos vean y los que ven sean cegados. Los fariseos, a pesar de cumplir la ley, no habían nacido de nuevo y se ofendían con Jesús. El problema surge cuando se interpreta la vida a través de la religión y se sobrevaloran los méritos propios. Los que nacen de nuevo tienen la naturaleza de Cristo, transformando su vida y siendo ejemplo para otros, aunque no siempre sean conscientes de ello. La justicia verdadera proviene de lo que Cristo hizo, no de nuestras obras, y se realiza para la gloria de Dios. La vida justa del creyente produce actos que buscan glorificar al Señor, no recompensas humanas.
No Practicas El Pecado
El nacido de Dios no practica el pecado, ya que la simiente de Dios permanece en él. Aunque pueda enfrentar tentaciones, su esencia es repudiar el pecado. La naturaleza caída todavía tiene influencia, pero el viejo hombre ha sido crucificado con Cristo. 1 Juan 5:18 afirma que el que es nacido de Dios no peca.
No Practicas El Pecado II
El pecado incluye más que inmoralidades; abarca orgullo espiritual y superioridad sobre otros. La verdadera espiritualidad se basa en humildad y reconocimiento de la propia debilidad, no en actos visibles. Examinar la vida permite evitar conductas dañinas que se disfrazan de espiritualidad.
No Amas A Tu Prójimo
Amar al prójimo es amar a Dios. La prueba del amor genuino no está en cultos o rituales, sino en la capacidad de amar a quienes nos rodean, incluso a los difíciles. Dios envía situaciones para que aprendamos a amar con la naturaleza de Cristo. La incredulidad es lo que separa del amor de Dios.
Amar A Los Que Nos Aman
Amar a quienes nos aman es sencillo, pero amar a los que nos irritan es una prueba de nuestra naturaleza y del amor que Cristo nos permite manifestar. Reconocer actitudes de juicio permite que Cristo nos transforme y nos haga capaces de amar genuinamente.
La Victoria Que Ha Vencido Al Mundo
La victoria sobre el mundo es la fe en Jesucristo. Para vencer, debemos ser vencidos por Él, identificándonos con su victoria y recibiendo gracia para enfrentar la vida diaria. La fe nos hace vencedores al vincularnos con Cristo.
El Mundo Me Es Crucificado A Mí
La cruz de Cristo centraliza la vida del creyente. Quien ha nacido de nuevo renuncia al mundo y busca lo celestial. La vida nueva permite vivir como Cristo y hacer cosas mayores si Él habita en nosotros. Nacer de nuevo significa dejar que Cristo viva en nosotros, transformando corazón y decisiones. La oración nos ayuda a recibir revelación, limpieza del corazón y guía del Espíritu Santo para vivir según la Palabra de Dios.

