Job: Esto es lo que puedes hacer en tiempos de aflicción
Reflexión de fin de año y su enseñanza para cualquier momento
Estamos a puntito de terminar este año 2022, y esta reflexión vale para cualquier año. Tal vez escuches estas palabras al final de 2023 o en cualquier otro momento, y serán igualmente aplicables. Durante el año seguramente hemos pasado por momentos de aflicción, angustia y dolor, aunque es posible que lo vivido no se compare con la prueba que Dios permitió en la vida de Job. Él perdió todo su ganado, todos sus siervos y todos sus hijos, experimentando un dolor tan grande que parecía imposible de superar.
El dolor y la soledad de Job
El sentimiento de impotencia llenó la vida de Job. Se sintió desprotegido y, en medio de su sufrimiento, incluso la persona que debía ser su ayuda idónea, su esposa, le dijo: “Maldice a Dios y muere”. Esto nos muestra lo duro que puede ser cuando quienes más esperamos que nos apoyen, no lo hacen, o incluso nos desalientan. Sin embargo, Job exclamó desde lo más profundo de su corazón: “Desnudo salí del vientre de mi madre, desnudo volveré allá; sea Jehová bendito”.
La fe que perdura en medio del sufrimiento
Dios permitió que Job fuera despojado de todo lo que él valoraba, pero aun así permaneció firme en su fe y adoró a Dios a pesar del dolor. Esta es una enseñanza para nosotros: en medio de las pruebas y la aflicción, debemos adorar y bendecir el nombre de Jehová. Muchos de nosotros profesamos tener fe, pero esta puede estar revestida de actitudes que la debilitan. Cuando todo va bien, alabamos a Dios, pero al enfrentar dificultades, muchos se quejan o se lamentan. La verdadera fe se revela cuando permanecemos firmes incluso en la adversidad.
La fe desnuda y libre de autosuficiencia
Nuestra fe muchas veces está revestida de autosuficiencia. Confiamos más en nuestras capacidades, títulos, posesiones, amistades o ingresos que en Dios. En otras ocasiones, nuestra fe puede estar revestida de materialismo, usando a Dios como una herramienta para resolver problemas. Por eso, Dios debe desnudar nuestra fe, eliminando todo aquello que nos distrae, para que podamos enfocarnos en lo verdaderamente esencial: nuestra relación con Él.
La semilla de la fe que produce fruto
El apóstol Pablo nos recuerda que una semilla debe estar desnuda para germinar y producir fruto. De la misma manera, nuestra fe debe ser purificada de todo lo que la cubre y la limita. Muchos cristianos no dan fruto porque su fe está revestida de actitudes que impiden que crezca. Dios desnuda nuestra fe para que podamos poner nuestros ojos y nuestro corazón únicamente en Él, reconociendo que nada en este mundo es permanente y que solo Dios permanece para siempre.
Confianza en Dios ante la pérdida
Si Dios ha permitido que perdamos cosas en las que confiábamos, lo hace para que comprendamos que solo Él es estable y seguro. Todo lo demás, por muy sólido que parezca, es incierto. Job nos da un ejemplo claro: en medio del dolor y la pérdida, puso su confianza y esperanza en Dios, diciendo: “Jehová dio, Jehová quitó; sea su nombre bendito”. Esta lección nos enseña que incluso cuando enfrentamos pruebas difíciles, debemos confiar plenamente en Dios.
Aplicando la enseñanza de Job en nuestra vida
Si estás pasando por pruebas, confía en Dios, quien es el único capaz de sacarte de cualquier situación. Job nos deja un ejemplo de fe que debemos llevar a la práctica. Aunque las pruebas sean duras y nos despojen de todo lo que valoramos, mantener nuestra fe firme en Dios nos permite superar el sufrimiento y crecer espiritualmente. Que nuestra confianza no esté en lo temporal, sino en el único que permanece eternamente.

