¿Quiénes son los Dos Testigos de Apocalipsis? // Palabras Proféticas 78
Los dos testigos en los tiempos finales
El relato describe que, como respuesta divina al pacto de Israel con la muerte, Dios enviará a sus dos testigos ungidos desde el cielo. No se trataría de Moisés, porque murió en el monte Nebo según Deuteronomio, sino probablemente de Elías y Enoc, quienes permanecen corporalmente vivos junto al Señor.
Estos testigos cumplirán un ministerio profético guiado por el Espíritu Santo con el propósito de confrontar la alianza diabólica y dar a Israel su última oportunidad de arrepentimiento. Su misión será llamar al pueblo a reconocer al Mesías y ser llenos del Espíritu, conforme se anuncia en Apocalipsis 11:1-6.
Tendrán autoridad sobrenatural: podrán cerrar el cielo para que no llueva, convertir las aguas en sangre, herir la tierra con plagas y destruir a quienes intenten dañarlos mediante fuego que saldrá de sus bocas.
La misión y muerte de los testigos
Tras el pacto con el anticristo, los dos profetas descenderán y manifestarán sus dones produciendo sequía devastadora, plagas y fuego del cielo, provocando caos y desastre económico.
Finalmente la bestia del abismo les hará guerra, los vencerá y los matará. Sus cadáveres permanecerán expuestos en la plaza de la gran ciudad —identificada espiritualmente como Sodoma y Egipto— donde también fue crucificado Jesucristo, es decir Jerusalén.
Las naciones contemplarán sus cuerpos durante tres días y medio sin permitir sepultura, celebrando su muerte e intercambiando regalos. Se afirma que quien los matará será el anticristo con el alma de Nimrod, con permiso divino porque ya habrán terminado su misión.
La resurrección pública
Después de tres días y medio entrará en ellos el espíritu de vida enviado por Dios. Se levantarán ante todos, provocando gran temor. Una voz del cielo dirá “Subid acá”, y ascenderán en una nube ante sus enemigos.
En ese mismo momento ocurrirá un gran terremoto: una décima parte de la ciudad caerá y morirán siete mil personas. Este evento será una señal mundial de intervención divina.
El papel profético de Elías
La tradición judía espera el regreso de Elías, dejando una silla y una copa preparadas en sus celebraciones. Su misión cumplirá la profecía de Malaquías 4:5-6: volver el corazón de los padres hacia los hijos y el de los hijos hacia los padres para evitar el juicio sobre la tierra.
Muchos recibirán la revelación divina a través de él, llegando a conocer al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como un solo Dios.
Restauración del pacto con Dios
Los dos testigos manifestarán las primicias del arrebatamiento y también de la primera resurrección, al ser levantados delante del mundo. Tras estos acontecimientos, muchos reconocerán a Dios con temor reverente y renovarán el pacto de gracia en Cristo.
El cumplimiento profético producirá asombro en las naciones y llevará a muchos al arrepentimiento y a la fe.
Restauración de las relaciones familiares
La obra divina no solo será espiritual sino también relacional. Padres, esposos e hijos experimentarán restauración familiar al reconciliarse con Dios.
La familia volverá a su diseño original como parte del pueblo de Dios, mostrando que la intervención divina no solo transforma la historia sino también el corazón humano.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

