La gran aflicción de Israel en los tiempos finales // Palabras Profeticas 79
Ataques terroristas contra comunidades judías
La gran tribulación de Jacob es un tema que ha ido adquiriendo mayor relevancia con el paso de los años. Diversos atentados terroristas contra comunidades judías alrededor del mundo han marcado profundamente la historia reciente. Entre ellos destaca el atentado contra la AMIA en Buenos Aires el 18 de julio de 1994, que dejó más de 300 heridos y 85 muertos. Dos años y tres meses antes, también en Argentina, un atentado contra la embajada de Israel provocó 242 heridos y 29 muertos. Ambos ataques fueron perpetrados por terroristas de Egitola y patrocinados por Irán.
Los crímenes terroristas contra los israelitas han continuado produciéndose en diferentes lugares del mundo. Entre ellos se encuentran los atentados contra judíos en París y el ataque contra Charlie Epd el 13 de noviembre de 2015, que dejó 415 heridos y 130 muertos, además de siete terroristas ejecutados durante las confrontaciones.
Política internacional y acusaciones de genocidio
Las declaraciones actuales en la ONU por parte de autoridades del Gobierno de España y de muchas otras naciones han generado una gran polémica al calificar de genocida a Israel por sus ataques selectivos contra asesinos. Este debate se intensifica especialmente al recordar los ataques perpetrados por terroristas palestinos con extrema crueldad, como el asesinato de más de 12 personas israelitas en un festival de música.
Los métodos atroces utilizados por estos terroristas han generado un despertar paranoico de un antisemitismo ancestral que ha resurgido en diversos grupos de las sociedades de países considerados enemigos de las raíces judías y cristianas. Según el texto, este fenómeno se ve azuzado por las extremas izquierdas y por el patrocinio de naciones musulmanas.
Explicaciones bíblicas sobre el sufrimiento de Israel
La pregunta sobre por qué Dios permite estos constantes azotes contra Israel ha sido formulada por muchos judíos, especialmente después del holocausto. Según la interpretación presentada, Dios permite estos sufrimientos debido al orgullo de Israel y al amor al dinero entre los judíos, considerados pueblo de Dios pero rebeldes a su voluntad, como lo explica el libro de Sofonías.
Se afirma que la nación de Israel no escuchó la voz de Yahvé ni aceptó su corrección. Tampoco confió en su Dios, lo que llevó a que sus príncipes fueran comparados con leones rugientes y sus jueces con lobos nocturnos que no dejan hueso para la mañana.
Asimismo, se describe a los profetas de Israel como hombres livianos y prevaricadores, mientras que los sacerdotes contaminaron el santuario y falsearon la ley. Sin embargo, el texto recalca que Yahvé permanece justo en medio de ellos y no comete iniquidad.
Juicio divino y corrupción espiritual
El texto afirma que Dios destruyó naciones y dejó sus ciudades asoladas hasta no quedar habitante alguno. En ese contexto, se indica que Dios esperaba que su pueblo lo temiera y recibiera corrección para evitar la destrucción de su morada.
También se menciona a Job como señal de la aflicción que Dios permite, recordando los milagros que él recibió en el pasado, tal como se describe en Job 29 del 1 al 7.
Asimismo, se señala que el omnipotente permite las conspiraciones de los poderosos del mundo y los crecientes ataques antisemitas, tal como se menciona en el Salmo 83 del 1 al 5, donde se describe cómo los enemigos de Dios rugen y levantan su cabeza contra su pueblo.
Conspiraciones en contra de Israel
Según el texto, los enemigos de Israel han conspirado en secreto contra el pueblo protegido por Dios. Han tomado consejo entre ellos con el propósito de destruir a Israel para que deje de existir como nación y para borrar su memoria de la historia.
Frente a esta situación, el texto afirma que Dios busca salvar a su pueblo mediante un verdadero arrepentimiento. La liberación vendría cuando Israel abandone sus castillos terrenales y mire al Rey eterno, el Hijo de Dios Jesucristo, para recibir su reino, como se menciona en Isaías 26:16.
Redención divina y arrepentimiento
Durante la tribulación, el pueblo de Israel buscará a Yahvé y derramará oración en medio del castigo. Según la interpretación citada, en su angustia buscarán el rostro de Dios, tal como se menciona en Isaías 26:16 y Oseas 5:1.
Este proceso de sufrimiento y búsqueda espiritual se presenta como un camino hacia el arrepentimiento y el retorno a Dios.
Conflictos territoriales y la cuestión de Jerusalén
El texto también aborda la insistencia internacional en una solución de dos estados, Israel y Palestina. Según la interpretación presentada, los palestinos reclaman territorios que consideran colonizados, aunque muchos de ellos están actualmente edificados y habitados por judíos retornados.
Se menciona además el reclamo palestino sobre Jerusalén Este como capital. Históricamente, el texto señala que Jordania dominó esa zona desde 1948, mientras que anteriormente había sido administrada por Inglaterra tras la derrota del Imperio otomano, que había gobernado la región durante aproximadamente 400 años.
Tras la guerra árabe-israelí de 1948, Jordania gobernó Jerusalén Este hasta 1967, cuando Israel la reconquistó durante la guerra de los seis días y posteriormente la declaró capital indivisible de su patria.
Profecías bíblicas sobre Jerusalén
El texto cita la profecía de Zacarías 12:1-3, donde se afirma que Yahvé hará de Jerusalén una copa que hará temblar a todos los pueblos alrededor. También se describe a Jerusalén como una piedra pesada para todas las naciones, de modo que quienes intenten cargarla terminarán despedazados.
Según esta interpretación, la mayoría de los países que integran la ONU exigirán que Israel acepte a los palestinos, pero Israel no podrá hacerlo porque implicaría permitir la entrada de multitudes hostiles en el corazón de su territorio.
Tribulación divina y su propósito
A pesar de que, según el texto, no lograrán cumplir completamente ese plan, sí provocarán una gran tribulación para Jacob, es decir, para Israel. Se interpreta que este sufrimiento forma parte del castigo que Dios aplica también a quienes ama y considera sus hijos, como se menciona en el Salmo 78:31-35.
Los profetas del fin anunciarán palabras como las de Isaías 5:17-23, donde Jerusalén es llamada a despertar y levantarse después de haber bebido el cáliz de la ira divina y haber sufrido hambre, espada, asolamiento y quebrantamiento.
Metáforas bíblicas sobre el sufrimiento de Israel
El sufrimiento del pueblo de Israel se describe mediante diversas metáforas. Se afirma que los hijos de Israel estuvieron tendidos en las encrucijadas de todos los caminos como un antílope atrapado en una red, llenos de la indignación de Yahvé y de la ira de su Dios.
También se compara su situación con la de alguien ebrio, no por el vino, sino por la aflicción. Sin embargo, se señala que Yahvé, el Señor y Dios de Israel, defiende a su pueblo.
El texto afirma que Dios retirará de la mano de Israel el cáliz del aturdimiento y los sedimentos de su ira, prometiendo que nunca más lo beberán. En su lugar, ese cáliz será puesto en manos de los angustiadores de Israel, aquellos que humillaron al pueblo y le ordenaron inclinarse para pasar sobre él.
Redención final y plan divino
Finalmente, el texto concluye que Dios completará su plan de redención definitiva para el pueblo de Israel. Este proceso incluirá el perdón, la restauración y la reivindicación de su linaje divino.
Según esta visión, el propósito final de Dios no es la destrucción, sino la salvación tanto de los israelitas como de toda la humanidad. El sufrimiento permitido por Dios es presentado como una vara que hace que muchos se arrodillen, algo que no harían sin ella, y que por ello puede considerarse una vara bendita cuando se utiliza para el bien de cada persona.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

