Nuestra autoridad para superar obstáculos // Mateo 28:18

Nuestra autoridad para superar obstáculos // Mateo 28:18

image_pdfimage_print

La autoridad de Jesús como fundamento de la Gran Comisión

En Mateo 28:18, Jesús se acerca a sus discípulos y les declara: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”. Esta afirmación es clave para comprender el contexto de la Gran Comisión. No se trata de un detalle aislado, sino del fundamento sobre el cual se sostiene la misión que Jesús encomienda a sus seguidores. Esta declaración inicial revela que el poder y la autoridad de Cristo son absolutos y universales, lo que da sentido y seguridad a la tarea de llevar el evangelio a todas las naciones.

La Gran Comisión comienza en el versículo 18

Es común pensar que la Gran Comisión inicia en Mateo 28:19, cuando Jesús manda a sus discípulos a hacer discípulos de todas las naciones. Sin embargo, la misión no empieza ahí, sino en el versículo 18. Jesús primero establece su autoridad total, porque era necesario que los discípulos entendieran que la tarea que se les encargaba no dependía de sus capacidades humanas, sino del poder de Aquel que ya había vencido. La declaración de Jesús en el versículo 18 es el ancla que sostiene todo lo que sigue en el capítulo.

La reacción de los discípulos ante la magnitud de la misión

Los discípulos estaban confundidos, temerosos y quizá intimidados por la magnitud de la tarea que se les estaba pidiendo. Hacer discípulos a todas las naciones parecía una misión imposible desde una perspectiva humana. Sin embargo, Jesús les brinda una verdad que cambia su actitud: la autoridad completa ya le había sido otorgada. Esta verdad no solo los tranquiliza, sino que les da el impulso necesario para avanzar con valentía. El mensaje de Cristo les permite dejar atrás la inseguridad y tomar la dirección correcta hacia la victoria.

La conquista de Jesús a través de su muerte y resurrección

La autoridad que Jesús declara en Mateo 28:18 no es algo que Él adquirió por mérito propio o por una posición humana. Esa autoridad es el resultado de su victoria en la cruz y su resurrección. La conquista de la muerte le otorgó el dominio sobre el cielo y la tierra, estableciéndolo como autoridad suprema y absoluta. Jesús ahora está sentado a la diestra del Padre, con toda potestad sobre el universo. Esto confirma que su mandato tiene respaldo divino total, y que la misión de sus seguidores se apoya en un poder superior e invencible.

El llamado a actuar con la autoridad delegada por Dios

Los creyentes están llamados a vivir y moverse con la autoridad que Dios les ha delegado por medio de Jesucristo. No es una autoridad propia, sino una autoridad otorgada por Aquel que venció la muerte. Por eso, la timidez, el miedo y la inseguridad no deben ser parte de la experiencia cotidiana del cristiano. Los seguidores de Cristo pertenecen a una familia cuya cabeza conquistó la muerte y tiene el dominio total. Por lo tanto, la vida de fe debe reflejar esa seguridad y valentía.

Dependencia total en el Señor para avanzar en la misión

Vivir en dependencia absoluta del Señor es la clave para avanzar sin temor. Cuando los creyentes se apoyan en la autoridad de Jesús, nadie puede hacerles frente, porque Dios mismo les ha dado poder y potestad para continuar en el camino que Él ya conquistó. Esta dependencia no es pasiva, sino activa: implica moverse con decisión, confianza y obediencia, sabiendo que la misión está respaldada por el Señor que tiene toda autoridad en el cielo y en la tierra.

Quizás te puede interesar estos videos

Post A Comment For The Creator: Solidaria TV

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *