Sin Fuerza por Mónica Amarah // Poemas Cristianos
Sin fuerza
Cuando se acaban,
cuando se reducen,
empiezan las suyas,
que jamás se agotan.
La fuerza de Dios,
la fuerza de ayer;
cuando somos débiles,
nuevas energías brotan.
La vida del Señor en ti,
obra del Espíritu Santo;
cuando nos quebramos,
su poder se va derramando.
-Mónica Amarah.
El ser humano se encuentra limitado: la salud, la voluntad o la esperanza pueden agotarse. Sin embargo, es precisamente en ese vacío donde se manifiesta la fuerza de Dios. La debilidad no es un fracaso, sino la oportunidad para reconocer que no caminamos solos.
El Espíritu Santo obra con mayor claridad en los corazones que se abren desde la fragilidad, porque allí no hay orgullo que estorbe ni autosuficiencia que cierre las puertas.
Así, lo que parecía derrota se convierte en renacer, y lo que parecía final se transforma en un inicio donde la gracia sostiene y el poder divino se derrama con abundancia.

