¿Conoces el amor de Jesús?
El conocimiento de Dios más allá de la teoría
Muchas personas tienen un conocimiento teórico de Dios, pero no una relación personal con Él. Se puede saber mucho acerca de Dios y aun así no vivir una verdadera comunión con el Señor. Sin embargo, Dios no busca solamente que conozcamos información sobre Él, sino que tengamos una relación real y cercana.
La experiencia espiritual no proviene solo de lo que sabemos, sino de lo que Dios se revela en nuestra vida. Por eso, el Señor desea que hablemos de Él desde lo que estamos viviendo con Él y no solamente desde lo que hemos aprendido.
De conocer a Dios de oídas a conocerlo personalmente
Con frecuencia, muchos creyentes viven una fe basada en lo que han escuchado de otros. Este fue el caso de Job en un momento de su vida, cuando decía que conocía a Dios de oídas.
Dios quiere llevarnos más allá de ese punto, hacia una relación personal con Él. Su deseo es que nuestra fe no dependa solo de enseñanzas o testimonios ajenos, sino de lo que Él mismo está haciendo en nosotros.
La comunión con Dios abre el camino a la intimidad
La comunión con Dios es el lugar donde Él comienza a revelarse en nuestra vida. Esta intimidad no es un fanatismo religioso ni algo limitado a los cultos, sino una relación continua con el Señor en la vida diaria.
Cuando buscamos esa cercanía, Dios comienza a mostrarse de una manera más profunda, y nuestra relación con Él se vuelve más real.
De mentalidad de esclavos a mentalidad de hijos
Muchas veces nos acercamos a Dios pensando que debemos ganar su favor con nuestros esfuerzos. Pero Dios no nos quiere como empleados o jornaleros, sino como hijos.
La parábola del hijo pródigo muestra cómo el padre restauró a su hijo y no aceptó que viviera con mentalidad de esclavo. De la misma manera, Dios desea restaurar nuestra vida y llevarnos a vivir en su gracia.
La intimidad con Dios transforma nuestra vida
Cuando no hay intimidad con Dios, tampoco hay verdadero gozo ni progreso espiritual. La presencia de Dios es la que llena la sed más profunda del corazón humano.
En la comunión con Él, Cristo se vuelve más real en nuestra vida y aprendemos a vivir guiados por su presencia.
Una vida que testifica lo que Dios hace en nosotros
El evangelio transforma nuestra vida desde la intimidad con el Señor. Dios busca personas rendidas y sedientas de su presencia, que encuentren en Él el verdadero sentido de su vida.
Cuando caminamos en comunión con Dios, nuestra vida se convierte en un testimonio vivo de lo que Él está haciendo en nosotros.

