Conociendo Nuestra Identidad // Salmos 87
El Salmo 87 y la Ciudad de Sion
El salmo 87 es un salmo corto pero significativo, conocido como «Sion» porque hace referencia a la ciudad de Dios donde Él habita. La ciudad de Sion representa el lugar donde Dios viene a estar, un concepto espiritual que puede ser difícil de comprender para quienes no están familiarizados con él. El salmista menciona lugares como Etiopía y otros, pero enfatiza que no importa el lugar de nacimiento, sino dónde uno se siente identificado. Todos tenemos un doble nacimiento, uno natural y otro espiritual, que define nuestra identidad y sentido de pertenencia.
La Relación entre Sion y Jerusalén
Sion corresponde a uno de los montes de Jerusalén, conocida como la ciudad de los siete colinas. La ciudad de Sion tiene un valor espiritual relacionado con el concepto del Reino de Dios más que con denominaciones específicas. Jerusalén es histórica y bíblicamente importante, siendo el lugar donde Abraham fue a sacrificar a Isaac y donde Jesús fue crucificado cerca de la puerta de Sion. La Sion física y espiritual tienen relevancia para los creyentes y deben considerarse conjuntamente para comprender la historia de la salvación.
La Identidad Natural y Espiritual
La Sion física mantiene su importancia histórica y será escenario de eventos futuros. Israel funciona como un reloj que marca los tiempos de Dios a través de sus fiestas y celebraciones, como Pesaj, Pentecostés y Tabernáculos. Estas festividades recuerdan la intervención divina en la historia y ayudan a entender el plan de Dios. La relación entre Sion física y espiritual es compleja, pero ambas son esenciales para comprender la historia de la salvación y la segunda venida de Jesús.
Las Fiestas y Celebraciones en Israel
Israel celebra el año nuevo de la naturaleza, aunque no es una fiesta bíblica ni profética, marcando el fin del invierno y la llegada de las primeras flores. Dios estableció fiestas para recordar su intervención en la vida del pueblo de Israel, constituyendo un calendario sagrado. Se acercan la fiesta de las trompetas, el día de la expiación y Sucot o Tabernáculos, que celebran y anticipan la venida triunfante del Mesías.
La Importancia de Sion en la Escritura
El salmista destaca Sion repitiendo que allí nacieron ciertos pueblos y afirmando que el Señor ama sus puertas más que todas las moradas de Jacob. Habla del nacimiento en Sion y de cómo Dios inscribe a los pueblos y establece cantores que reconocen que todas las fuentes están en Él. Se enfatizan dos nacimientos, natural y espiritual, y cómo Dios otorga un nuevo nombre y una nueva identidad a quienes vienen a Él.
La Identidad Cristiana y la Nueva Creación
La identidad de una persona no se define por su lugar de nacimiento, sino como hijos de Dios, siendo nuevas criaturas con herencia espiritual. La sociedad suele contradecirse al afirmar que podemos escribir nuestro propio destino mientras sigue creyendo en determinismos como el signo zodiacal. Es fundamental reconocer que somos ciudadanos del reino de Dios, libres de estereotipos y prejuicios culturales.
La Polarización y la Cultura de la Cancelación
Es importante reconocer los límites de nuestras ideologías y estar abiertos al diálogo, evitando la polarización y la cultura de la cancelación. Estas dinámicas juzgan a las personas por errores pasados o creencias, en lugar de por su valor intrínseco. La iglesia y la sociedad deben aprender a respetar opiniones distintas y mantener una perspectiva justa basada en la palabra de Dios.
La Clasificación Social y la Libertad en Cristo
La sociedad tiende a clasificar a las personas por género, grupo social o ideología, lo que limita la libertad y puede ser utilizado para controlar o cancelar a otros. Dios ofrece total libertad, otorgando a cada individuo una nueva identidad sin importar su origen. Esta visión permite valorar a las personas por su potencial y no por categorías externas.
La Relación de Dios con Israel
Dios estableció una relación única con Israel, sacándolo de Egipto y guiándolo a Canaán, marcando un trato especial. Dios habla con firmeza sobre la adoración de otros dioses, pero no impone obligaciones, dejando a cada persona la elección de seguirle o no.
La Cultura y la Identidad en el Reino de Dios
La sociedad define lo que es políticamente correcto y puede “cancelar” a quienes no cumplen esas normas. Jesús nunca cedió a presiones externas, manteniendo un mensaje claro que sirve de ejemplo a la iglesia para transmitir la verdad sin comprometer la esencia del mensaje. La verdadera identidad se encuentra en el reino de Dios, donde la diversidad cultural es celebrada y unida por la fe.
La Conflictividad entre Cultura y Fe
La cultura y el pasado pueden entrar en conflicto con la identidad en Cristo. Ejemplos incluyen el sincretismo religioso en Brasil y la adoración a la Santa Muerte en México, donde las tradiciones culturales interfieren con la fe. La verdadera identidad se encuentra en el reino de Dios, y es necesario dejar atrás el orgullo, el egoísmo y las prácticas que nos alejan de Él.
La Nueva Identidad en Cristo
Aceptar a Cristo nos convierte en ciudadanos del reino, y nuestra cultura pasa a ser la del reino, sin perder nuestras raíces pero dejando atrás la cultura del mundo. La cultura del reino se basa en el fruto del Espíritu y es incompatible con la cultura humana de venganza o falta de perdón. La transformación interior se refleja en la vida exterior, destacando que acercarse a Dios cambia nuestras obras.
La Importancia del Corazón y la Fe
La religiosidad no acerca a Dios; lo hace el cambio del corazón. Es esencial mirar el corazón y no solo la práctica religiosa. La iglesia debe ser un espacio de acercamiento a Dios, no limitado a una cultura o etnia. Los misioneros trajeron cultura junto con el evangelio, lo que a veces dificultó separar la fe de la tradición cultural.
La Transmisión del Evangelio y la Cultura
El evangelio se transmite a través de un idioma y perspectiva cultural, lo que puede afectar cómo se entiende la fe. Pablo enseña que Cristo vive en él, mostrando que la vida cristiana implica dejar atrás lo que obstaculiza a otros. La libertad se limita por el amor y el cuidado de los demás, evitando causar tropiezos en la fe.
La Identidad Cultural y la Identidad en Dios
La cultura española está en riesgo de pérdida entre los jóvenes, pero Dios prioriza la identidad como hijos suyos. Enorgullecerse de los orígenes puede arrastrar errores del pasado. Dios ofrece la oportunidad de elegir pertenecer a su familia y recibir una nueva identidad, algo que se puede decidir, a diferencia de la nacionalidad o lugar de nacimiento.
La Oportunidad de Elegir una Nueva Identidad
Al nacer no se elige el lugar de origen, pero sí se puede elegir a Dios y recibir un nuevo comienzo. La puerta al reino de Dios es la Cruz, y se requiere arrepentimiento y guía del Espíritu Santo. Siempre hay oportunidad de volver al camino correcto, como muestra la parábola del hijo pródigo.
La Posibilidad de Volver al Reino de Dios
Dios siempre ofrece una segunda oportunidad, a diferencia de la sociedad que puede negar el perdón. El retorno espiritual requiere un cambio profundo del corazón. Para vencer la vieja naturaleza, se necesita luchar con la ayuda de Dios y dejar atrás la vida de pecado para vivir en Cristo.
La Música y la Armonía en la Presencia de Dios
La música en Sion simboliza armonía, alegría y paz. Dios creó la música y la presencia de cantores y tañedores refleja la alegría y tranquilidad que se experimenta en la cercanía divina.
La Elección entre la Ruina y la Salvación
Volver al lugar espiritual o permanecer en la ruina es una decisión personal. Dios juzga por hechos y obras, no por indicios o apariencias. Vivir según la verdad permite alinearse con el juicio justo de Dios.
La Pertenencia y la Soledad en la Sociedad Actual
El sentido de pertenencia es crucial para la vida emocional y espiritual. La soledad puede generar depresión y otros problemas, mientras que el amor y la conexión con Dios y con otros brindan seguridad y bienestar. Amar a Dios y al prójimo es esencial para una vida plena.
La Pérdida de Pertenencia en la Generación Z
La sociedad moderna y la generación Z experimentan una pérdida del sentido de pertenencia. Las clasificaciones generacionales y el temor a lo desconocido, como la inteligencia artificial, aumentan la inseguridad y la desconexión entre personas.
La Clasificación Generacional y la Conexión Humana
Clasificar a las personas en generaciones separa grupos y reduce la conexión interpersonal. La iglesia debe ofrecer un sentido de pertenencia que trascienda etnia, nacionalidad o cultura, creando un espacio inclusivo para todos.
La Iglesia como Lugar de Pertenencia
La iglesia debe ser un lugar de pertenencia al reino de Dios, predicando la palabra sin limitarse a una cultura o nacionalidad. Dios trabaja para que las personas se sientan parte de su familia y conectadas entre sí, ofreciendo amor y sentido de pertenencia.

