El avivamiento empieza en nosotros // Charlas Bíblicas
Una llamada urgente al despertar espiritual
En una tertulia emitida por Solidaria TV y Radio Solidaria, se abordó con intensidad la necesidad urgente de un despertar espiritual dentro del mundo cristiano evangélico. Los participantes insistieron en que el problema principal no está solamente en el mundo exterior, sino dentro de la propia iglesia, donde muchos se identifican como creyentes, pero viven lejos del verdadero evangelio.
Se afirmó que existe una gran diferencia entre decirse cristiano y vivir conforme al mensaje de Jesucristo. Según los participantes, la iglesia moderna ha caído en una rutina religiosa que ha apagado la sensibilidad espiritual y ha impedido que muchos ministros y congregaciones despierten al evangelio auténtico.
El evangelio del arrepentimiento como fundamento
Uno de los temas centrales fue el evangelio del arrepentimiento. Se explicó que Jesucristo predicó un mensaje basado en la metanoia, es decir, un cambio profundo de mente, corazón y conducta. No basta con palabras o emociones pasajeras; el arrepentimiento verdadero implica aborrecer el pecado y abandonar las prácticas del mundo.
También se destacó que el creyente necesita el poder del Espíritu Santo para vivir conforme a la voluntad de Dios. Así como un soldado no puede ir a la guerra sin armadura, el cristiano necesita la armadura espiritual descrita por el apóstol Pablo: la fe, la justicia y la palabra de Dios como espada espiritual.
La certeza de la salvación, según se explicó, no depende de una religión externa, sino del testimonio del Espíritu Santo en la vida del creyente.
La crítica a la religión vacía y al evangelio intelectualizado
Durante la conversación se criticó duramente la tendencia de muchas iglesias a convertir el evangelio en una experiencia puramente intelectual o institucional. Se señaló que muchos predican avivamiento, pero carecen de compasión hacia los pobres y necesitados.
Los participantes afirmaron que la voluntad de Dios no es simplemente producir creyentes religiosos, sino verdaderos discípulos. Recordaron que incluso los demonios creen en Dios, pero eso no significa obediencia ni transformación.
También se denunció que algunos ministerios buscan más el crecimiento económico, la fama o el reconocimiento personal que el reino de Dios y su justicia. En este contexto, se mencionó que muchos líderes han dejado de depender del Espíritu Santo para mantener estructuras religiosas y sistemas humanos.
Avivamientos y ejemplos de fidelidad ministerial
Argentina fue presentada como un país donde históricamente ocurrieron grandes avivamientos espirituales. Se mencionaron figuras como Tommy Hicks y Carlos Anacondia, reconocidos por sus campañas evangelísticas y por predicar con autoridad espiritual.
Especialmente se resaltó el caso de Carlos Anacondia como ejemplo de alguien que permaneció fiel a su llamado evangelístico sin buscar posiciones de poder eclesiástico. Según la tertulia, su ministerio se caracterizó por depender de Dios y no del interés económico.
Estos ejemplos fueron utilizados para contrastar con una realidad actual donde muchos movimientos religiosos han perdido el enfoque del arrepentimiento, la compasión y la dependencia del Espíritu Santo.
La prioridad absoluta de Dios
Otro punto importante fue la prioridad de Dios sobre cualquier otra cosa, incluso sobre la familia. Aunque se reconoció la importancia del hogar y de cuidar a los hijos, se insistió en que nada debe ocupar el lugar central que le corresponde a Dios.
Se habló del peligro de utilizar la familia como excusa para enfriarse espiritualmente o abandonar el propósito divino. Para los participantes, Dios debe ocupar el primer lugar absoluto en la vida del creyente.
La crisis espiritual y la falta de compromiso
La tertulia también abordó la crisis espiritual que atraviesa gran parte de la iglesia evangélica mundial. Se mencionó la disminución del compromiso espiritual, el egoísmo creciente y la búsqueda de comodidad como señales de decadencia espiritual.
En este contexto, se habló incluso de la disminución de la natalidad entre muchos creyentes, relacionándola con una mentalidad centrada en el confort y no en el sacrificio ni en la fe.
Según los participantes, el cristianismo auténtico requiere entrega, responsabilidad y disposición para vivir pensando en la eternidad.
La anestesia religiosa y el despertar de los jóvenes
Uno de los conceptos más repetidos fue el de la “anestesia religiosa”. Se afirmó que muchas prácticas repetitivas dentro de las iglesias han terminado adormeciendo las conciencias.
Los participantes señalaron que rituales, costumbres y rutinas pueden convertirse en sustitutos de una verdadera relación con Dios. En medio de esta realidad, se destacó que muchos jóvenes están comenzando a rechazar la hipocresía religiosa y buscan algo auténtico y verdadero.
Se insistió en que las nuevas generaciones no quieren una religión vacía, sino experimentar la realidad del reino de Dios.
El evangelio del reino de Dios
La conversación profundizó también en el concepto del evangelio del reino. Se explicó que Jesucristo no vino solamente a ofrecer salvación individual, sino a restaurar toda la creación y establecer el reino de Dios.
Según lo expuesto, el reino de Cristo abarca todas las áreas de la vida: la familia, la justicia, la economía, la educación, la sanidad y la relación entre las personas.
Los participantes afirmaron que muchos cristianos desconocen completamente esta visión del reino porque nunca les fue enseñada. Por eso insistieron en la necesidad de recuperar el mensaje integral del evangelio.
El verdadero arrepentimiento y el nuevo nacimiento
Se explicó que el arrepentimiento verdadero implica un cambio radical de dirección. No se trata únicamente de modificar ciertas conductas externas, sino de recibir una transformación profunda del corazón.
También se habló del nuevo nacimiento enseñado por Jesucristo a Nicodemo. Según la tertulia, una persona verdaderamente nacida de nuevo manifiesta frutos visibles de amor, justicia, humildad y obediencia a Dios.
La evidencia de una vida transformada no está en las palabras, sino en los frutos del Espíritu Santo reflejados en la conducta diaria.
Crítica al orgullo y al nacionalismo
Uno de los puntos más controvertidos fue la crítica al nacionalismo, presentado como una forma de orgullo humano que puede alejar al hombre del reino de Dios.
Los participantes afirmaron que el creyente debe entender que su verdadera ciudadanía pertenece al reino de los cielos y no a los sistemas humanos dominados por el pecado.
También señalaron que el orgullo espiritual y religioso impide el arrepentimiento genuino y dificulta que las personas reconozcan su necesidad de Dios.
La justicia social y la responsabilidad de la iglesia
La tertulia dedicó un amplio espacio a denunciar la falta de justicia y compasión dentro de muchos contextos religiosos. Se recordó que la verdadera religión consiste en ayudar al huérfano, a la viuda, al pobre y al necesitado.
Se criticó que muchas iglesias dependan de ayudas externas para socorrer a los necesitados mientras mantienen estructuras costosas y prioridades equivocadas.
Asimismo, se mencionó la situación de Ucrania y otros países como ejemplo del sufrimiento humano que exige una respuesta concreta de parte de los creyentes.
Según los participantes, sin justicia verdadera no puede existir paz.
La iglesia primitiva como modelo
El libro de los Hechos fue presentado como ejemplo del funcionamiento original de la iglesia establecida por Jesucristo. Allí los creyentes compartían sus bienes, ayudaban a los necesitados y vivían con sencillez.
Se destacó que el verdadero evangelio produce generosidad y libera al ser humano del egoísmo y de la obsesión por las posesiones materiales.
Para los participantes, Jesucristo es la verdadera riqueza, y quien le encuentra descubre una libertad interior mucho mayor que cualquier posesión terrenal.
La obra del Espíritu Santo
Otro aspecto central fue el papel del Espíritu Santo. Se afirmó que solamente Él puede abrir los ojos espirituales y revelar la realidad del reino de Dios.
También se insistió en que muchos movimientos religiosos han obstaculizado la obra del Espíritu Santo al reemplazar su dirección por estrategias humanas, protagonismos personales y estructuras rígidas.
Por ello se hizo un llamado a recuperar la humildad, la dependencia de Dios y la sensibilidad espiritual.
Una invitación final al arrepentimiento y la consagración
La tertulia concluyó con un llamado a permitir que Dios haga su obra sin obstáculos humanos. Los participantes animaron a abandonar la religión vacía, buscar el verdadero arrepentimiento y vivir conforme al evangelio del reino y su justicia.
También se oró por un nuevo avivamiento espiritual, por las campañas evangelísticas mencionadas en Málaga, Madrid y Lisboa, y por todos aquellos que sienten un vacío dentro de su vida religiosa.
Finalmente, se recordó que la obra pertenece a Dios y no al hombre, y que el objetivo principal debe ser servir a Cristo con sinceridad, amor al prójimo y obediencia verdadera.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

