¿Cuál es Nuestra Gran Comisión? // Estamos Contigo

¿Cuál es Nuestra Gran Comisión? // Estamos Contigo

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Introducción y agradecimiento al programa

El programa «Estamos Contigo» da la bienvenida a los espectadores y agradece a los medios de radio y televisión solidaria por permitir transmitir la palabra de Dios en tiempos difíciles. Se resalta la importancia de un despertar espiritual de los creyentes para salir del conformismo y la rutina religiosa y convertirse en instrumentos de bendición que cambien el mundo. Se enfatiza la diferencia entre ser un creyente y un discípulo, destacando que el discipulado requiere disciplina, superar pruebas y vivir diariamente con Cristo. Se comparte una experiencia personal de transformación espiritual al dejar atrás el yo mismo y vivir con la certeza de que Cristo habita en nosotros.

La necesidad de despertar a los creyentes y el discipulado

Es fundamental negarse a sí mismo y seguir a Cristo cada día, entendiendo que la gran comisión de Jesús implica morir al yo y vivir para Él. La obediencia y la entrega personal son parte de una lucha diaria que todo discípulo debe asumir.

Diferencia entre creyente y discípulo

La gran comisión, basada en Mateo 28:16-20, ordena hacer discípulos de todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles a guardar los mandamientos de Cristo, con la promesa de su presencia constante. Tras la resurrección, solo 120 discípulos permanecieron en obediencia esperando recibir poder, mientras otros desaparecieron, reflejando la importancia de la perseverancia. La primera predicación de Pedro convirtió a 3.000 personas, y luego 5.000 más, demostrando la obra de Dios a través de los discípulos. Incluso aquellos que dudaron, como Tomás, recibieron revelación y poder para predicar y multiplicar discípulos.

La Gran Comisión y la obediencia a Cristo

Tomás ejemplifica cómo la fe puede superar la duda mediante el Espíritu Santo. La voluntad de Dios es hacer discípulos comprometidos, no meramente cristianos rituales. Un discípulo está consagrado al maestro, obedece y sirve, mientras que los creyentes superficiales no participan plenamente de la gloria y poder de Dios.

La revelación y autoridad de los discípulos

Jesús revelaba secretos del Reino a sus discípulos y los llamaba amigos, encargándoles producir fruto que permanezca. Ser discípulo implica servicio total, renuncia al amor por el mundo y dedicación al maestro. Los discípulos reciben revelación de los misterios del Reino y autoridad sobre espíritus inmundos y enfermedades, lo que permite vencer al mal y tener éxito en todas las áreas de la vida.

La libertad en Cristo frente a la religión

Los discípulos actúan con autoridad y libertad, incluso frente a las restricciones religiosas, como lo ejemplifica el Día de reposo. Cristo vino a liberar a sus discípulos de la esclavitud religiosa, otorgando gracia y reposo espiritual. La religión puede ser un yugo, pero la verdadera libertad en Cristo permite seguir la dirección del Espíritu Santo, viviendo en la perfección de la ley de la libertad.

La familia espiritual de Jesús y la maternidad espiritual

Jesús define la verdadera familia espiritual como aquellos que hacen la voluntad de Dios. La maternidad espiritual se refleja en fertilizar almas con el Evangelio y generar nuevos hijos espirituales. La gran comisión permite multiplicar discípulos y crear una familia eterna de Dios, más allá de los lazos de sangre.

El ejemplo de los discípulos y la multiplicación de los panes

Los discípulos participan en milagros como la multiplicación de los panes y peces, poniendo sus recursos en manos de Jesús. Esto demuestra la importancia de la renuncia personal y la cooperación con Cristo para alcanzar resultados sobrenaturales y bendecir a multitudes.

La radicalidad del discipulado y el servicio

Seguir a Jesús requiere entrega total, estar dispuesto a perder la vida y servir con humildad, como muestra el acto de lavar los pies de los discípulos. Solo quienes se consagran completamente a Cristo tienen parte con Él. El servicio no busca recompensa terrenal, sino obediencia y fidelidad al maestro.

La crítica a los cristianos mundanos y la necesidad de consagración

Muchos creyentes buscan intereses propios y solo practican una fe superficial. La verdadera vida cristiana implica servir a Cristo con entrega total. Aquellos que lo hacen serán honrados por Dios, mientras los cristianos mundanos no alcanzarán la verdadera bendición.

Fe activa y obras de obediencia

La fe debe acompañarse de obras de obediencia, ya que la fe sin acción es muerta. Para cumplir la gran comisión, primero se debe ser discípulo activo, demostrando la fe mediante acciones concretas que reflejen compromiso con Cristo.

El llamado divino y la elección de los discípulos

No todos son llamados por Dios, y ser elegido implica salir del mundo y dedicarse plenamente al servicio de Cristo. La palabra «eclesia» representa a los ciudadanos del Reino que son apartados y consagrados a Dios.

La urgencia de discipular a las naciones

La necesidad de discípulos es grande en lugares con personas desamparadas, como Ucrania y Polonia. Todos deben avanzar en la fe, cumplir la voluntad de Dios y aprovechar la oportunidad de trabajar en la viña del Señor, independientemente del pasado o estado espiritual previo.

La parábola de los dos hijos y la obediencia

Jesús enseña que la obediencia al Padre es fundamental y que el que no actúa según su voluntad obstaculiza la obra de Dios. La gran comisión requiere predicar, sanar y guiar a los desamparados, demostrando compasión y compromiso con el llamado divino.

La Gran Comisión y la necesidad de obreros

Responder al llamado de Dios implica decir “heme aquí, envíame a mí”. La obediencia al Espíritu Santo permite cumplir la gran comisión, confiando en que Dios proveerá y sostendrá a quienes se entregan para ser obreros en su mies.

Oración final y llamado a la acción

Se concluye con una oración pidiendo que el Espíritu Santo despierte corazones, genere convicción y motive a la entrega total a Jesús. Se confía en la fidelidad de Dios para enviar obreros, y se bendice a los oyentes para que continúen creciendo en su fe y obediencia hasta el próximo programa.

Miguel Díez Portada

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

Conocer aquí la biografía de Miguel Díez

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