Devocional Diario con Derek Prince #6 // Nuestra dependencia del Espíritu Santo
La debilidad humana y la necesidad del Espíritu Santo en la oración
En nuestra naturaleza carnal, todos enfrentamos debilidades que no provienen del cuerpo, sino de la mente y del entendimiento. Estas limitaciones se manifiestan de dos formas íntimamente relacionadas: primero, a menudo no sabemos por qué deberíamos orar; y segundo, incluso cuando sabemos por qué orar, no sabemos cómo hacerlo. Esta situación nos deja en un estado de silencio espiritual y dependencia total del Espíritu Santo, quien nos guía y sostiene en la comunicación con Dios.
El Espíritu Santo como fuente de oraciones aceptables
El Espíritu Santo es esencial para que nuestras oraciones sean aceptables ante Dios. Esto se enfatiza en Romanos 8:26-27, donde se nos revela que el Espíritu interviene cuando no tenemos palabras o entendimiento para orar adecuadamente. Además, el apóstol Pablo subraya en sus escritos que solo Jesús y el Espíritu Santo pueden darnos acceso directo a Dios, lo cual resalta la importancia de esta dependencia espiritual.
La oración como acto de dependencia sobrenatural
La dependencia del Espíritu Santo es crucial porque solo su poder sobrenatural puede elevar nuestras voces débiles desde la tierra hasta los oídos de Dios en su trono celestial. Esta mediación se realiza a través de Jesús, tal como se menciona en Efesios 2:18, donde se afirma que por medio de Cristo tenemos acceso al Padre. Sin la intervención del Espíritu Santo, nuestras oraciones carecerían del alcance y la conexión necesaria para ser escuchadas por Dios.
Acceso a Dios solo a través de Jesús y el Espíritu Santo
Para acercarnos a Dios es necesario hacerlo a través de Jesús y por medio del Espíritu Santo. Solo el Espíritu Santo puede darnos acceso al Padre; sin Él, no tenemos acceso directo a Dios. Esta verdad se expresa claramente en la oración de dependencia total del Espíritu Santo, que reconoce que nuestra comunicación con Dios no depende de nuestras fuerzas o habilidades, sino de la obra y presencia del Espíritu en nosotros.
La oración de dependencia total como reconocimiento de nuestra limitación
La oración de dependencia total del Espíritu Santo es esencial para reconocer nuestra debilidad y limitación humana. A través de ella, expresamos gratitud por el acceso que tenemos a Dios, gracias al Espíritu Santo y a Jesús. Esta oración nos recuerda que no estamos solos en nuestro caminar espiritual, sino que contamos con la guía y el poder divino que nos permite orar, entender y acercarnos al Padre con confianza.

