Devocional Diario con Derek Prince #5 // La relación con mi Padre
La palabra final de Jesús: el punto culminante del Evangelio
La última palabra de Jesús a sus discípulos antes de sufrir y morir en la cruz se encuentra en los dos últimos versículos de Juan 17. Este pasaje es considerado el punto culminante de todo el propósito del evangelio, porque revela de manera directa la intención final de la misión de Jesús en la tierra.
La oración de Jesús y el conocimiento del Padre
En la oración que Jesús hizo, se refirió a los discípulos y reconoció que el Padre lo envió. En ese momento, Jesús les dio a conocer quién es el Padre y prometió que seguiría haciéndolo. El objetivo de esta revelación es que el amor con que el Padre lo amó esté en los discípulos, y que Él mismo esté en ellos. Esta enseñanza se encuentra claramente en Juan 17, versículos 25 y 26.
La revelación del nombre de Dios: el Padre
El nombre que Jesús vino a revelar fue el Padre. En el Antiguo Testamento, la palabra “padre” se utilizaba muy pocas veces como título para referirse a Dios. Por esta razón, solo el Hijo podía revelar completamente al Padre. Jesús, siendo el único que conocía la esencia del Padre, fue el mediador necesario para que la humanidad entendiera quién es Dios en su identidad más íntima.
El objetivo final del evangelio: una relación de amor
El propósito final del evangelio es establecer una relación de amor con Dios. No se trata de una fe basada solo en doctrinas o en experiencias espirituales aisladas, sino de un vínculo real y profundo con el Padre. Dios nos ama de la misma manera en que ama a Jesús, y nosotros somos llamados a amar a Dios de la misma manera que Jesús lo ama. Esta es la esencia de la vida cristiana: ser parte de la familia de Dios.
Una relación igual a la de Jesús con el Padre
La relación con Dios como Padre es la misma que Jesús tiene. Esto significa que, al ser adoptados como hijos, podemos amar a Dios con el mismo amor con el que Jesús lo ama. Este propósito y objetivo final del evangelio trasciende lo que nuestra mente humana puede concebir, porque nos invita a vivir en una intimidad divina que solo es posible a través de la revelación del Hijo.
La adopción como hijos: el núcleo del evangelio
El propósito final es llegar a una relación de amor con Dios como Padre, porque hemos sido adoptados como hijos de Dios. Esta adopción es la clave del evangelio, y todo lo demás es secundario. Ser parte de la familia de Dios es el verdadero objetivo de la fe, y Jesús mismo nos revela este propósito en sus últimas palabras a sus discípulos.

