Dios Te Está Llamando.Predicación Miguel Díez

Dios Te Está Llamando. Predicación Miguel Díez

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La vida humana y las llamadas del mundo

La vida del ser humano es como una cadena de llamadas recibidas y hechas continuamente. Desde que se tiene sentido común, se reciben llamadas del corazón, de la concupiscencia, del deseo, de la lascivia y del egoísmo, que pueden llevar a confusiones y malas decisiones. El ser humano está constantemente expuesto a llamadas de todo tipo, ya sea de las personas, de los negocios o del consumismo, que atraen con ofertas y descuentos, y muchas veces se pasa la vida escuchando llamadas que no tienen fundamento y dando respuestas vanas. Pocos son los que escuchan la voz de Dios que nos llama, y es triste que muchos se pierdan en la vanidad y no respondan a esta llamada, como le sucedió a quien tardó 34 años en responder por soberbia y maldad. Jesús vino a dar oído a los sordos y vista a los ciegos, y puede abrir los oídos y los ojos de aquellos que están dispuestos a escuchar y ver la verdad, que es Jesucristo, y no una religión o filosofía, sino la absoluta verdad.

La importancia de escuchar la voz de Dios

La Biblia nos lleva a conocer la verdad que es Jesucristo, quien se atrevió a decir que es el camino, la verdad y la vida, y que nadie viene al Padre si no es por Él. Por eso es importante escuchar la llamada de Dios y responder al evangelio de Jesucristo. El evangelio es una llamada al arrepentimiento, para que las personas sean perdonadas y reciban el perdón de Dios, quien paga la factura de nuestras maldades con el sacrificio de Jesucristo. Los seres humanos son pecadores desde que nacen y egoístas desde niños, pero solo Jesucristo puede liberarlos de su naturaleza malvada y hacerlos felices, como ha sido el caso de quien ha servido a Cristo durante 43 años y ha experimentado felicidad continua a pesar de las dificultades.

La verdad de Jesucristo y el evangelio

El mundo se opone a los mensajeros de la verdad y no soporta mirarse al espejo de la pureza, la nobleza, la dignidad, la integridad, la honradez y la santidad de Dios, que es lo que Dios quiere compartir con los seres humanos. Jesús ha llamado a muchos hombres escogidos desde el principio de la historia, pero pocos han respondido con un «Sí» o «Amén», y con ellos Dios ha hecho maravillas increíbles, como en el caso de Noé, quien construyó un arca en medio de la tragedia del diluvio. Dios ha llamado a muchos personajes bíblicos como Abraham, Moisés, Isaac, Jacob y David, a quienes ungió y con quienes hizo milagros y prodigios, y estos hechos son realidades históricas que se pueden leer en la Biblia.

Ejemplos bíblicos de llamados divinos

En los últimos 43 años se han experimentado milagros y prodigios similares, como la rehabilitación de miles de drogadictos y la sanación de enfermos incurables, lo que demuestra que Dios sigue teniendo toda potestad en el cielo y en la tierra. La fe auténtica y divina viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios. No basta con que otros hablen de Dios, cada persona necesita una fe personal y una relación íntima con Él, que quiere comunicarse y escuchar las oraciones. Dios llamó a Samuel por su nombre mientras dormía; inicialmente pensó que era el profeta Elí, pero luego entendió que era Dios quien lo llamaba.

La historia de Samuel y la revelación de Dios

Dios le dio a Samuel una revelación para comenzar a ser profeta, mostrando cómo castigaría al sumo sacerdote Elí por permitir que sus hijos se comportaran de manera vergonzosa. El castigo fue tremendo: murieron los hijos y el propio Elí falleció al recibir la noticia de la derrota frente a los filisteos. La gloria de Dios se trasladó de la familia de Elí al profeta Samuel, quien fue ungido y guiado por Dios para hacer maravillas y prodigios, convirtiéndose en un mensajero de Dios.

La gracia de Dios y la conversión de Saulo

Dios llama a las personas para que lo sigan y obedezcan, bendiciendo sus vidas física, psíquica y espiritualmente, así como sus familias y matrimonios. La gracia de Dios es un regalo valioso que puede cambiar la vida de las personas, y aquellos que se apartan de ella son desgraciados. Dios siempre ofrece oportunidades de arrepentimiento, como ocurrió con Saulo, quien era enemigo de Dios y se convirtió en seguidor de Jesucristo.

La incredulidad y la necesidad de una relación personal con Dios

Muchas personas asisten a misas o cultos y han oído hablar de Dios, pero no tienen una relación personal con Él, no han experimentado la circuncisión del corazón ni un encuentro sobrenatural. La incredulidad es el peor pecado, porque implica menospreciar a Dios y darle la espalda, como si no existiera. Jesús dijo que quien no está con Él, está en contra de Él.

La conversión de Saulo y su misión como Pablo

Antes de su conversión, Saulo perseguía a los judíos que habían aceptado a Jesús, con cartas del sanedrín para prender o matar a los creyentes. En el camino a Damasco, una luz tremenda lo dejó ciego y la voz de Dios lo llamó por su nombre. Saulo preguntó «¿Quién eres tú, Señor?» y comprendió que estaba en contra de Dios, convirtiéndose luego en seguidor de Jesucristo. Se aconseja que las personas hagan esta pregunta con humildad, porque Dios responde a los que le llaman y da gracia a los humildes. Dios le dio a Pablo la tarea de ser apóstol de los gentiles, llevando el evangelio a Europa, Asia menor y Roma.

Milagros y llamados en la Biblia

La Biblia está llena de llamados de Dios. Jesús sanó a un paralítico que llevaba 38 años sin caminar en el estanque de Betesda, preguntándole si quería ser sano. Este milagro ejemplifica cómo Dios nos llama y nos invita a ser salvos, y muestra la importancia de reflexionar sobre nuestra respuesta.

La resurrección y la salvación mediante Jesucristo

Jesús resucitó a un joven hijo único de una viuda mediante su poder divino, demostrando que Dios tiene el poder de dar vida y salvar a quienes se acercan a Él. Su mensaje es de salvación y libertad del pecado, y es importante reflexionar sobre nuestra relación con Dios y responder a su llamado.

La invitación a aceptar a Jesucristo

Dios quiere resucitar espiritualmente a las personas, soplar su aliento y dar vida divina, como se menciona en Mateo 10. Jesús enviaba a sus discípulos a predicar el evangelio, sanar enfermos, limpiar leprosos y resucitar muertos, incluyendo a aquellos espirituales que viven en la oscuridad. Responder al llamado de Jesús es abrirle la puerta del corazón, donde Él promete compartir amor, gozo, paz, esperanza, salvación y vida eterna.

La salvación y la liberación del pecado

Jesús invita a todos a venir a Él para recibir descanso y paz, liberando del peso de los pecados, cuya factura ya fue pagada. Su amor llena el corazón y brinda la tranquilidad de la salvación. La invitación no es a una religión, sino a recibir a Jesucristo, quien se quedará con la persona, ofreciendo protección y bienestar.

La respuesta de fe y la gracia divina

Se invita a las personas a entregar su vida a Jesucristo y confiar en Él como auxilio en un mundo difícil. Los apóstoles enseñaron que el socorro viene del Señor, y se pide que Dios derrame gracia especial sobre quienes confirman su salvación. Se solicita que Dios manifieste paz, borre pecados, y dé testimonio milagroso a quienes dicen Amén. También se pide que Él abrace a los creyentes como un padre, nunca dejándolos huérfanos y soplando sobre ellos el Espíritu Santo para manifestar gracia, bendición y paz.

Miguel Díez Portada

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

Conocer aquí la biografía de Miguel Díez

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