La Valentía en la Fe // Charlas Bíblicas
Introducción
La ciudad de Jerusalén está asentada sobre un monte y no se puede esconder, lo que simboliza que lo que Dios ha hecho en medio de nosotros no debe ser ignorado. Muchas veces se peca al no valorar las obras de Dios, y se busca un evangelio práctico que vaya más allá de la teoría, ayudando al prójimo. El Evangelio de San Mateo habla del juicio a las naciones, recordando la importancia de asistir a los necesitados y vivir según los principios del evangelio, primero con los cercanos y luego con los lejanos.
La Humildad
La humildad no debe confundirse con la timidez, que implica miedo al fracaso, al ridículo y complejos de inferioridad. La valentía es una gracia de Dios, ya que el ser humano es cobarde por naturaleza y solo mediante la gracia puede superar el instinto de supervivencia. La cobardía puede impedir tomar posiciones valientes, mientras que la fe y la confianza en Dios permiten enfrentar desafíos. La profecía de Joel destaca a los valientes para el final de los tiempos, y ejemplos como David, Josué y Caleb muestran que la gloria de Dios es la verdadera recompensa para los valientes.
Intervención en Víctimas
Ayudar a los necesitados puede enfrentar oposición de quienes se benefician del sufrimiento ajeno. La historia de Pablo expulsando al demonio de una joven adivina muestra cómo intervenir puede afectar intereses lucrativos de otros. Esta situación se repite en la labor de asistencia social, donde los que se aprovechan de la explotación pueden oponerse a cualquier cambio.
Intervención en Esclavos
Satanás se revuelca al perder sus esclavos, y aquellos acomodados pueden resistirse a la verdad. Los esclavos de Satanás pueden estar fanatizados y tener motivaciones propias, haciendo difícil confrontarlos. Es fundamental presentar la verdad con mansedumbre y humildad, pues las almas rebeldes y soberbias no quieren recibir consejo y pueden volverse contra el mensajero de Dios.
La Batalla de la Fe
La fe en Dios es esencial para vencer en la batalla espiritual, ya que Él ha vencido al mundo y acompaña a los creyentes. La historia de Eliseo y su escudero muestra que la protección de Dios supera cualquier amenaza visible, y la batalla implica usar el escudo de la fe para detener los ataques del enemigo. El discernimiento es clave para saber dónde y cómo actuar, siguiendo el ejemplo de Pablo que no daba golpes al aire sino con propósito.
Discernimiento y Revelación
Conocer las maquinaciones del enemigo requiere fe y comunión con Dios. La revelación permite prever situaciones y estar preparados, evitando sorpresas, como un padre que sabe cuándo llegará un ladrón y se prepara para defenderse.
Las Persecuciones
Las pruebas y persecuciones forman parte de la vida del creyente e incluyen calumnias, ataques y restricciones. La evangelización en lugares como el País Vasco muestra que la oposición puede provenir incluso del gobierno. El mal es constante y su poder no se compara con la omnipotencia de Dios.
La Omnipotencia de Dios
Dios da poder a sus ángeles y arcángeles para vencer principados y demonios, como se ve en la historia de Daniel. La guerra espiritual no es contra humanos, sino contra los demonios que los usan para destruir. Es fundamental liberar a los esclavos espirituales y atar a los opresores, pues la falta de fe y la hipocresía pueden permitir que el enemigo gane ventaja. La palabra de Dios asegura que la libertad es posible y duradera para aquellos que confían en Él.
Solo Dios Puede Sentenciar
Solo Dios puede determinar lo que nunca o siempre ocurrirá, como la destrucción de Israel o la iglesia, que están bajo el amor eterno de Dios. Las personas liberadas deben mantenerse firmes, ya que la tentación puede regresar multiplicada si no hay cuidado espiritual. La palabra de Dios santifica, perdona y produce frutos del Espíritu Santo, mientras que los dones sobrenaturales se pierden si se regresa al pecado. Vivir con temor reverente permite evitar caer en tentaciones graves.
El que Está Limpio Está Limpio
La limpieza espiritual es fundamental y no debe ser aparente. La enseñanza de Jesús a sus discípulos sobre el lavamiento de los pies muestra que la pureza interior es esencial. La hipocresía religiosa impide que el corazón se purifique, y solo los limpios de corazón pueden habitar con Dios.
Burquina Faso
La higiene es un reto en lugares donde se camina con sandalias y el polvo es constante, como en Burquina Faso. La falta de higiene pública y la presencia de excrementos en la calle facilitan la propagación de bacterias que afectan la salud, demostrando la importancia de mantener la limpieza personal.
El Nervio Óptico
Las bacterias pueden ingresar al cuerpo a través de los pies y afectar el nervio óptico, causando ceguera. La falta de calzado adecuado y la resistencia a usarlo incrementan el riesgo. Buenas prácticas de higiene, como lavarse las manos antes de comer, ayudan a prevenir enfermedades.
El Lavatorio de Manos
Lavarse las manos antes de entrar en un lugar santo simboliza purificación completa. Las jarras de dos asas permiten que cada mano se lave sin contaminar la otra, y esta práctica espiritual enseña que la pureza interior es más importante que la limpieza externa.
La Sangre de Cristo
La sangre de Cristo limpia el alma de todo pecado y simboliza el gozo del perdón y la salvación. La limpieza física no reemplaza la limpieza espiritual, que solo se obtiene mediante la fe en Jesús.
La Crueldad del Demonio
El demonio provoca obsesiones y violencia, como en los casos de los endemoniados gadarenos o actos terribles de personas violentas. La violencia es inherente al ser humano y se manifiesta en diversas formas, aumentando en la sociedad actual.
El Hombre Pierde el Control
La soberbia y la falta de dominio propio llevan a perder el control, y el espíritu maligno también puede inducirlo. La violencia doméstica, los robos y la participación femenina en actividades delictivas muestran que la agresión no es exclusiva de los hombres.
La Madame
En la prostitución y el tráfico de drogas, la Madame ejerce control y puede ordenar violencia para mantener su poder. La violencia y discriminación afectan tanto a hombres como a mujeres, y la amenaza alcanza incluso a policías y terceros involucrados.
La Trampa de la Ley
La ley injusta puede obligar a las personas a negar su identidad para evitar riesgos. La trampa de la injusticia se acumula como capas de perversión, y defender la verdad requiere valor para hablar contra crímenes como el aborto. Callar ante la injusticia es un problema que debilita la defensa de la verdad.
La Defensa de la Verdad
Defender la verdad requiere mansedumbre y valentía. Los humanos tienden a retraerse ante ataques, por lo que es necesario orar por valor. La pereza dificulta el esfuerzo, y se debe superar para cumplir con el llamado de Dios a ser valientes y persistentes.
La Pereza
El esfuerzo suele implicar dolor, y la pereza impide realizar incluso tareas básicas. Algunos aparentan esfuerzo con palabras, pero carecen de acción real. Dios da fuerza a los que no tienen capacidad física, y es esencial orar por valentía y dedicación para superar la pereza y alcanzar la victoria espiritual, siguiendo enseñanzas como las de Josué 16.
Oración
Se pide a Dios renovar el amor de los creyentes, otorgar valentía y honestidad, y manifestar los dones del Espíritu Santo. También se solicita que el pueblo de Dios sea glorificado y usado conforme a su plan, estableciendo su reino en las vidas de las personas. Se agradece a los oyentes y se desea gracia y bendición en sus vidas, familias y trabajos.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

