¿Qué cambios quieres hacer en tu vida? // Miguel Díez

¿Qué cambios quieres hacer en tu vida? // Miguel Díez

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Avances científicos y profecías del fin de los tiempos

Vivimos tiempos emocionantes y terroríficos, con avances científicos y en inteligencia artificial que pueden generar temor, como muestran películas tipo Terminator. La ciencia progresa a gran velocidad, cumpliendo profecías del final de los tiempos descritas en Daniel 12, con investigaciones en biorrobótica y mezcla de genes humanos y animales. Se experimenta con chips cerebrales para potenciar memoria y entendimiento, y se cree que solo usamos una parte del cerebro que puede ser fortalecida por el Espíritu Santo. Los avances incluyen clonación y cambios en política y sociedad, que podrían ser interpretados como una intervención divina en el mundo.

Cambios políticos y críticas a las iglesias

En países como Colombia se observan cambios políticos impactantes, incluyendo gobiernos cuestionables, que pueden ser permitidos por Dios. Las iglesias han sido criticadas por convertirse en negocios, con pastores que viven con lujos y no cumplen su labor espiritual. Experiencias personales muestran que en ministerios serios, las personas permanecen firmes frente a influencias negativas, mientras que en iglesias con prácticas comerciales, los creyentes no siempre reciben sanación ni enseñanza genuina.

Experiencias espirituales y ministerios

Se relatan eventos de manifestaciones del Espíritu Santo en campañas y reuniones, como las dirigidas por un hombre finlandés llamado Libaño, donde multitudes se caían al suelo en presencia de Dios. Tras su muerte, nuevas campañas continuaron mostrando manifestaciones espirituales, con personas llorando, riendo y recibiendo el Espíritu Santo.

Fenómenos espirituales y su interpretación

El Espíritu Santo puede producir fenómenos físicos como doblar piernas o caer al suelo, pero no siempre la caída indica presencia divina. Lo importante es que los creyentes se humillen, caigan de rodillas y pidan perdón a Dios. El uso comercial de estos dones es desaconsejado, y todo don de Dios debe usarse con propósito espiritual, no para lucro personal.

El ciclo de la vida y el tiempo según Eclesiastés

La vida es un cambio continuo, y todo tiene su tiempo, como nacer, morir, plantar, arrancar, llorar, reír, bailar o amar. La observación de nacimientos en ministerios y familias refleja la importancia de aprovechar cada etapa y comprender que todo cambio tiene su momento divino.

Eternidad y propósito divino

Jesús enseñó que hay momentos de separación o desapego por causa de Él, ilustrando la importancia de priorizar la relación con Dios. La eternidad está en el corazón humano, lo que genera anhelo de vida eterna y reflexión sobre la muerte. Lo mejor es alegrarse y hacer el bien, reconociendo que todo lo que Dios hace es para beneficio del hombre, incluso cuando no se comprende plenamente.

La naturaleza del cambio y la soberanía de Dios

La vida está llena de cambios positivos y negativos, pero solo Dios es inmutable. Los humanos intentan alterar las verdades eternas, pero estas permanecen intactas. Cambios negativos pueden traer consecuencias, mientras los positivos, bajo la voluntad de Dios, llevan al crecimiento espiritual y a la confirmación divina. Cambiar de religión no transforma el corazón; solo Cristo produce salvación genuina.

Relaciones y compromiso espiritual

El matrimonio es un pacto ante Dios y debe respetarse incluso si los cónyuges no creen. La vida puede presentar cambios significativos, pero es fundamental mantener dominio propio y espiritualidad. La fe no depende de sentimientos, y es preferible estar solo que mal acompañado. La gratitud y reconocimiento de la obra de Dios son esenciales en la vida personal.

Crecimiento personal a través de los cambios

La gracia de Cristo permite ser parte de la familia de Dios y tener un plan divino. Los cambios negativos enseñan lecciones de fe, mientras los positivos fortalecen el carácter. Los tropiezos son necesarios para madurar espiritualmente y demostrar verdadera fe. Consultar a Dios antes de cambios importantes protege contra pérdidas y desviaciones espirituales.

Fe, madurez y la obra del Espíritu Santo

El sabio maduro se mantiene firme en fe y decisiones basadas en Cristo. La fe permite vencer al mundo, y la firmeza espiritual asegura que no se ceda a manipulaciones externas. Los cambios positivos vienen de Dios mediante discipulado, perfeccionamiento y obediencia. El Espíritu Santo produce cambios diarios en quienes buscan santidad, justicia y perfección, fomentando una disciplina constante de arrepentimiento.

Arrepentimiento y transformación de carácter

El arrepentimiento es un don de Dios y no todos pueden experimentar cambio sin Él. La Biblia advierte sobre la importancia de arrepentirse a tiempo. La amargura, el orgullo y el egoísmo dificultan la transformación. No todos los arrepentimientos son auténticos; el verdadero arrepentimiento produce cambio de carácter. La mansedumbre y humildad son fundamentales para un corazón transformado.

Renovación espiritual y nuevo nacimiento

El cambio de mentalidad y deseos carnales hacia los de Dios se llama metanoia. El Espíritu Santo puede dar un nuevo corazón, produciendo un cambio radical en la persona, incluso en apariencia y actitudes. Vivir en temor de Dios, oración y renovación protege el nuevo corazón de rechazos o retrocesos. El nuevo nacimiento transforma profundamente, permitiendo un carácter renovado y una vida alineada con Dios.

Idolatría y religiones modernas

La salvación es para todos, sin distinción. Muchos cristianos carecen de temor de Dios, y la codicia y el poder han llevado a nuevas idolatrías, incluyendo la religión del cambio climático. Este culto a la naturaleza y elevación de animales amenaza desviar a las personas de la verdad. Dios controla todos los cambios, incluidos los climáticos, y actúa contra la idolatría y la blasfemia.

Creación, naturaleza y proclamación del evangelio

La naturaleza es creación de Dios y refleja su gloria, no es divina. La religión del cambio climático es vista como idolatría peligrosa. Cambiar el mundo requiere proclamar la palabra de Dios, transformando vidas individuales. Cada alma transformada tiene un efecto multiplicador, regenerando a otros y cumpliendo el propósito divino.

Identidad en Cristo y transformación espiritual

Dios da un nuevo nombre a quienes vencen, simbolizando transformación espiritual. Como Pedro y Jacob, el cambio de nombre refleja un cambio de carácter y propósito. Jacob pasó de estafador a príncipe del pueblo de Dios, mostrando que la humillación y oración ante Dios producen salvación y reconciliación.

Humildad, dependencia y fortaleza divina

Reconocer debilidad y dependencia permite recibir fortaleza del Espíritu Santo. La edad o limitaciones físicas pueden aumentar la humildad y dependencia de Dios. El hombre interior se fortalece mientras el exterior envejece, y la reflexión sobre el corazón asegura que la vida se guíe por el Espíritu Santo y no por la voluntad humana.

Buscando cambios positivos y gratitud

Se deben buscar cambios positivos guiados por Dios, transformando pensamientos, hábitos y actitudes. La vida es un rosario de cambios que pueden producir bendiciones. La conversión de actitudes negativas a positivas refleja la acción de Dios en la vida de las personas, liberando de malos hábitos y fortaleciendo virtudes. Los cambios espirituales incluyen transformación de carácter, pensamiento y comportamiento, siempre en conformidad con la voluntad de Dios.

Miguel Díez Portada

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

Conocer aquí la biografía de Miguel Díez

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