Si Dios Quiere // Estamos Contigo
La vida como milagro y la soberanía de Dios
La vida es un milagro y cada segundo es un regalo de Dios. Él nos mantiene hasta que decide que se acabó y nos lleva con Él a la dimensión de su presente eterno. En este mundo, todos hacen planes, pero solo Dios dispone, y por eso no todos los planes llegan a buen fin. Un ejemplo de esto es la jura de la Constitución de la princesa de España, que solo reinará si Dios quiere. Mientras tanto, se celebran pactos políticos como la propuesta de República, que solo tendrán éxito si Dios quiere. El presidente en funciones busca gobernar con un gobierno progresista, aunque esto se percibe como un progreso hacia el infierno por algunos, y sus seguidores lo apoyan en lo que consideran un atentado a la Constitución.
Política y la voluntad divina
En el día de la proclamación de la princesa y de Halloween hay una ironía: se jura la Constitución mientras se celebra el culto a la muerte, pero los creyentes dan culto a la vida en Cristo Jesús, vida en abundancia y vida eterna. El presidente en funciones puede volver a ser presidente, pero solo si Dios quiere, sin importar lo que otros aseguren.
La omnisciencia de Dios y su plan
Dios es omnisciente y conoce todo lo que permite antes de permitirlo. Si Dios quiere que gobierne un hombre, es para que se reflexione, se pida perdón y protección, y se busque la libertad del totalitarismo.
Libertad personal y la fe en Cristo
La libertad personal y familiar es fundamental. Incluso alguien en prisión puede ser más libre que quienes están fuera si está lleno del amor de Cristo. El tema central es “si Dios quiere”, reconociendo que los planes humanos dependen de la voluntad divina.
La frase ‘si Dios quiere’ en la Biblia
En Hechos de los Apóstoles 18:18-21, Pablo utiliza la frase “si Dios quiere” al despedirse de los hermanos y partir hacia Siria, regresando luego a Antioquía para su tercer viaje misionero. Esta frase recuerda que los planes humanos están sujetos a la voluntad de Dios y advierte contra la soberbia, como en la historia del Titanic, cuyo dueño creía invencible.
Ejemplos de soberbia y humildad
Un barbero temeroso de Dios decía que actuaría “si Dios quería” y fue ejemplo de humildad. Ananías, quien recibió a Saulo, demostró fe y obediencia al reconocer que Dios había escogido a Pablo para conocer su voluntad.
La incertidumbre de la vida y la dependencia de Dios
Santiago 4:13-17 enseña a decir “si el Señor quiere” al planear el futuro, recordando la brevedad de la vida. Vivir cada segundo con conciencia de la voluntad divina es esencial.
La conversión de Pablo y la voluntad de Dios
Una experiencia personal muestra que la falta de fe conduce a soberbia. La conversión de Pablo, de perseguidor a apóstol, ilustra cómo Dios transforma vidas y hace que sus escogidos cumplan su voluntad. Saulo se encontró con una luz impresionante en el camino a Damasco, preguntó a Dios quién era y qué quería que hiciera, y fue enviado a Ananías para bautizarse y recibir su ministerio.
La obediencia a las instituciones y la justicia divina
Dios quiere que los creyentes vivan bien entre los gentiles, sometiéndose a las instituciones humanas y haciendo el bien. La falta de respeto a la Constitución y la rebelión de ciertos diputados pueden provocar juicio divino, y se enfatiza la importancia de respetar las decisiones de las instituciones democráticas.
La rebelión y el juicio divino
Se relaciona con la doctrina de Cristo y la importancia de avanzar hacia la perfección espiritual, sin retroceder a los fundamentos básicos del arrepentimiento, la fe, los bautismos y el juicio eterno. Todo debe hacerse con permiso de Dios, quien a veces permite disciplina para conducir a las personas hacia el bien.
La voluntad de Dios y la acción humana
No se debe pretender ser más buenos que Dios ni actuar sin respeto a Él. Es esencial guiar la acción según su Espíritu y hacer su voluntad, hablando y actuando según lo que Él indica.
La ley de Dios y la proclamación de la verdad
La ley de Dios debe estar en el corazón, anunciando justicia y verdad sin ocultarlas. La vida espiritual incluye interactuar con otros y proclamar la justicia de Dios en la comunidad.
La protección de Israel y el conflicto con Palestina
Dios protege a Israel según su promesa a Abraham. Aunque los palestinos sufren opresión, la voluntad de Dios es despertar a Israel para que clame por protección y salvación. Los enemigos de Israel y los ateos que promueven agendas contrarias deben buscar la gracia de Dios y no confiar solo en sus fuerzas.
La perfección de la voluntad de Dios
La voluntad de Dios es perfecta y busca el bien de los seres humanos. Odiar el pecado es parte de esa voluntad, ya que el pecado causa mal, enfermedad y condenación. En salmo 143 se pide guía para hacer la voluntad de Dios y vivir en rectitud.
La santidad y la pureza según Dios
La santidad de Dios refleja belleza, pureza y perfección, y Él desea que los humanos participen de esa naturaleza. Aunque no somos santos al 100%, Dios nos guía hacia su justa voluntad por gracia, como se enseña en Hebreos 10:35-39.
La paciencia y la fe en la voluntad de Dios
La paciencia y la fe son necesarias para cumplir la voluntad de Dios y recibir la promesa. El mundo bajo la potestad de Satanás no aplaude la obediencia a Cristo, sino que induce a la perversión e idolatría.
La influencia de Satanás y la necesidad de santidad
Satanás busca condenar a los justos y dominar a los hombres, pero Dios ofrece misericordia y puede transformar corazones. La santidad requiere perseverancia y obediencia para recibir la vida eterna, honra, gloria y amor perfecto de Dios.
La santificación como voluntad de Dios
La santidad es la voluntad de Dios. Solo Él puede cambiar un corazón perverso en santo. La palabra de Dios enseña a apartarse del pecado, vivir en santidad y honor, y ser puro de corazón, libres de concupiscencias y del mundo.
Oración y transformación por la gracia de Dios
Se invita a orar pidiendo a Dios que transforme nuestra naturaleza y nos haga santos, permitiendo seguir perfeccionándonos según su voluntad. Se busca la pureza espiritual y liberación de influencias negativas.
Cierre y compromiso con la voluntad de Dios
Se finaliza con la esperanza de proclamar la palabra y la voluntad perfecta de Dios. La frase “si Dios quiere” expresa sumisión a Él, confiando en que hará su voluntad en las personas y en sus hogares.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

