Devocional Diario con Derek Prince #15 // La provisión total de Dios
La plenitud de la provisión de Dios: no se puede omitir nada
Un cristiano debe hacer uso de todo lo que Dios le ha proporcionado a través de Cristo para ser completo y perfecto en la plenitud de la voluntad de Dios. No se puede descartar ninguna parte de la provisión total de Dios y esperar que otra parte sirva como sustituto por lo que fue omitido. La vida cristiana exige el uso íntegro de todo lo que Dios ha dado, pues cada elemento tiene un propósito específico dentro de Su plan.
El error común de creer que “ya basta con una parte”
Muchos cristianos se extravían en su pensamiento, consciente o inconscientemente, y piensan que se han apropiado de alguna parte o partes de la provisión de Dios y no tienen por qué preocuparse de las otras partes que hayan descartado. Un ejemplo claro de esto es cuando se pone un gran énfasis en la evangelización de puerta a puerta, pero se descuidan los aspectos prácticos de cómo vivir diariamente una vida cristiana. Esto demuestra una falta de comprensión sobre la totalidad de lo que Dios espera de sus hijos.
Evangelización y vida piadosa: dos exigencias inseparables
La vida cristiana piadosa no sustituye a la evangelización diaria, y por otro lado, la evangelización de puerta a puerta no sustituye a una vida cristiana justa. Dios requiere las dos cosas, y el creyente que omite una u otra no está en la perfecta y completa voluntad de Dios. Es indispensable entender que ambos aspectos son complementarios: la fe se demuestra no solo en palabras, sino también en obras y en un estilo de vida que refleje a Cristo.
Permanecer en la voluntad completa de Dios
Es importante utilizar todo lo que Dios ha proporcionado para ser completo y perfecto en la plenitud de la voluntad de Dios. El creyente debe permanecer en la perfecta y completa voluntad de Dios, ya que ha sido hecho perfecto en Cristo. Esto implica una vida de obediencia y entrega total, donde cada área de la vida se alinea con lo que Dios ha establecido, sin descuidar ninguna parte de Su provisión.

