La verdadera inteligencia – Predicación al aire libre // Miguel Diez
El miedo a la tecnología y la pérdida de inteligencia
El orador comienza reflexionando sobre los avances científicos y tecnológicos que causan miedo en la sociedad, como la creación de seres humanos sin óvulos ni espermatozoides y la inteligencia artificial. Describe la IA como una herramienta que puede ser mal utilizada para causar daño, manipular mercados y elecciones, y resalta que estos miedos aumentan la ansiedad y el consumo de sustancias para dormir. Señala que el orgullo y el miedo limitan la inteligencia humana, mostrando que los logros materiales no equivalen a verdadera sabiduría ni felicidad.
La verdadera inteligencia y la experiencia personal
Según el sermón, la verdadera inteligencia no se mide por conocimientos académicos ni éxito profesional, sino por la capacidad de buscar la verdad, reconocer errores y arrepentirse. El orador comparte su experiencia personal de haber sido exitoso profesionalmente pero vacío moralmente, esclavo del juego y desconectado de su familia. Gracias a la oración de su esposa y a un milagro de sanidad de su hija, encontró a Dios y comprendió que la inteligencia verdadera conduce a la paz interior y a vivir de manera correcta frente a Dios y los demás.
Lecciones bíblicas sobre humildad y arrepentimiento
El sermón usa ejemplos bíblicos para ilustrar su mensaje. Cita la historia de Daniel y Nabucodonosor para mostrar que el orgullo y la soberbia llevan a la caída, y enfatiza el valor del arrepentimiento. También relata la parábola del hijo pródigo, destacando que la humildad y el arrepentimiento permiten recuperar la relación con Dios. Además, menciona la historia de Jonás y Nínive y los dos ladrones en la crucifixión, subrayando que reconocer las propias faltas y pedir perdón es un acto de verdadera inteligencia espiritual.
Crítica a la sociedad y la educación moderna
El orador critica la sociedad y la educación actual, argumentando que se prioriza memorizar conceptos antes que formar carácter y desarrollar la inteligencia moral. Señala que el egoísmo, la búsqueda de riqueza y la dependencia de drogas, alcohol o fármacos para enfrentar el miedo son indicios de una inteligencia equivocada. Según él, los verdaderos valores consisten en vivir con humildad, honestidad, amor y justicia, buscando a Dios y el bienestar del prójimo en lugar de centrarse solo en logros materiales o placer personal.
Salvación y ciudadanía celestial
El mensaje central del sermón es que la salvación y la verdadera inteligencia provienen de la fe en Dios y en Jesucristo. A través del arrepentimiento, la obediencia y la búsqueda de la verdad, se alcanza la paz, la felicidad y la vida eterna. La “ciudadanía celestial” es más valiosa que cualquier éxito terrenal, y solo mediante la guía divina se puede vivir de manera plena. El orador anima a reflexionar sobre la propia vida, corregir errores, alejarse del orgullo y reconocer a Dios como fuente de sabiduría, amor y protección.
La experiencia del hijo pródigo y la misericordia divina
El sermón se centra también en la historia del hijo pródigo para explicar cómo Dios espera pacientemente el arrepentimiento humano. El joven, tras malgastar su herencia y encontrarse solo, reconoce su error y decide regresar a la casa de su padre. Aunque estaba sucio y lleno de pecado, el padre lo recibe con amor, simbolizando la misericordia de Dios. El orador enfatiza que la verdadera inteligencia consiste en reconocer los errores, humillarse y pedir perdón, lo que permite experimentar la paz, la salvación y la vida eterna ofrecida por Dios.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

