Los tres bautismos que todo creyente debe conocer // Estamos Contigo
Propósito del programa
El programa tiene como finalidad bendecir a los oyentes y acompañarlos en sus necesidades espirituales. Se presenta como un espacio donde se ofrece “alimento para el alma”, recibido gratuitamente, con el deseo de que Dios edifique y fortalezca a quienes lo escuchan. La intención principal es transmitir esperanza, fe y crecimiento espiritual a través de la palabra compartida.
Semana Santa, Pascua y prácticas religiosas
Se aborda la cercanía de la Semana Santa y su coincidencia ocasional con la Pascua judía, destacando las diferencias entre calendarios. Este tiempo se presenta como una etapa de reflexión en la que muchos creyentes realizan votos, promesas y actos de arrepentimiento, especialmente tras los excesos asociados al carnaval.
La cuaresma se describe como un periodo histórico de penitencia y preparación espiritual. Aunque las prácticas más extremas han disminuido con el tiempo, todavía hay personas que mantienen tradiciones como sacrificios personales o actos simbólicos de devoción.
El significado del bautismo
El mensaje profundiza en el concepto bíblico del bautismo, señalando tres dimensiones: el bautismo en agua, el bautismo en el Espíritu Santo y el bautismo de fuego. El primero representa el arrepentimiento y el abandono del pecado; el segundo, la llenura espiritual y el poder divino; y el tercero, un proceso de prueba, sacrificio y transformación profunda.
Se explica que Jesús experimentó estos tres bautismos, siendo el bautismo de fuego el cumplimiento de su misión a través del sacrificio en la cruz. Este fuego no es destructivo, sino purificador y ligado al amor y al poder de Dios.
El bautismo de fuego y su impacto
El bautismo de fuego es presentado como una experiencia espiritual intensa que puede generar división, incluso dentro de las familias. Este fuego simboliza una pasión divina que transforma la vida del creyente, llevándolo a vivir con entrega total.
También se contrasta con otros usos del término en contextos bélicos, donde “bautismo de fuego” se asocia con violencia. En cambio, el enfoque espiritual lo define como una entrega que da vida, no que la quita.
Fuego divino frente al fuego destructivo
Se establece una clara diferencia entre el fuego de Dios y el fuego destructivo asociado a la guerra, la violencia o prácticas religiosas desviadas. Mientras el primero representa amor, justicia y sacrificio, el segundo se vincula con destrucción, manipulación y muerte.
Se advierte que existen imitaciones religiosas que aparentan ser espirituales, pero que en realidad desvían a las personas. Estas imitaciones pueden utilizar elementos legítimos de la fe para engañar.
Justicia, amor y sacrificio
El mensaje resalta la justicia divina como algo que solo Dios puede ejercer plenamente. A su vez, se enfatiza el amor sacrificial como el núcleo del mensaje de Cristo: dar la vida incluso por quienes no lo merecen.
Se recuerda que la verdadera fe no justifica la maldad, sino que confronta la injusticia con verdad y amor. La pasión por la justicia debe ir acompañada de una entrega sincera y transformadora.
La importancia de la pasión espiritual
Uno de los temas centrales es la necesidad de mantener vivo el “fuego interior”. Se advierte sobre la tibieza espiritual, entendida como una fe sin compromiso ni pasión. Esta tibieza se relaciona con el apego al dinero, la comodidad y el egoísmo.
En contraste, el fuego espiritual impulsa a actuar, a buscar justicia y a ayudar a los demás. Es una fuerza que no se conforma y que siempre busca ir más allá en el servicio y la entrega.
Testimonio de servicio y transformación
Se comparte una experiencia en Guatemala donde un ministerio comenzó trabajando con personas con adicciones y luego se expandió hacia la atención de niños y obras sociales. Este crecimiento refleja cómo el “fuego espiritual” puede traducirse en acciones concretas que transforman vidas.
El compromiso expresado es no detenerse hasta que no haya hambre, abandono ni personas sin acceso a la fe. Este ideal muestra una visión de servicio total y continuo.
El valor del llanto y la compasión
El texto destaca el llanto como una expresión profunda de amor y conexión con Dios. Se mencionan múltiples ejemplos bíblicos donde el llanto refleja compasión, intercesión y entrega.
Llorar no se presenta como debilidad, sino como una manifestación de sensibilidad espiritual. Es una forma de clamar por justicia, por salvación y por el bienestar de otros.
El sufrimiento y la obediencia
Se recuerda que incluso Jesús experimentó dolor, angustia y lágrimas. Su sufrimiento no fue en vano, sino parte de un proceso de obediencia y redención. Este ejemplo invita a los creyentes a perseverar en medio de las dificultades.
El sufrimiento se presenta como una herramienta de crecimiento espiritual, que fortalece la fe y profundiza la relación con Dios.
Llamado a la renovación espiritual
El mensaje concluye con una invitación a renovar los compromisos espirituales diariamente. Se anima a vivir conforme a los principios del bautismo, manteniendo una vida de arrepentimiento, llenura espiritual y entrega total.
También se enfatiza la importancia de la oración constante, la confianza en Dios y la esperanza en su justicia. Se anima a los creyentes a permanecer firmes, con la certeza de que Dios escucha, consuela y actúa.
Esperanza y cierre
Finalmente, se transmite un mensaje de esperanza: Dios transforma el llanto en gozo, consuela a los que sufren y hace justicia en su tiempo. Se invita a mantener la fe auténtica y a seguir creciendo espiritualmente.
El cierre refuerza la importancia de la gratitud, la perseverancia y la búsqueda constante de una relación más profunda con Dios, dejando una bendición para todos los oyentes.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

