Salmo 98 – El Señor Salva // Charlas Bíblicas

Salmo 98 – El Señor Salva // Charlas Bíblicas

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Salvación y figuras de salvadores

El Salmo 98 se titula «Jehová, el Señor salva» porque habla de salvación. Todos necesitamos salvadores, aunque algunos no lo admitan, y ejemplos de esto se pueden encontrar en figuras públicas como Maradona, Messi, Pelé, Cristiano Ronaldo y cantantes que buscan salvar al mundo del cambio climático. La gente a menudo busca salvadores en áreas como el fútbol o la música, pero cuando se trata de Jesús, algunos se sienten incómodos porque su influencia en la vida es demasiado, y prefieren recibir ayuda solo en la medida que ellos quieran. La palabra de Dios enseña que Jesús nos salva de nosotros mismos, ya que somos nuestro peor enemigo y nos llevamos hacia el egoísmo y el pecado, por lo que debemos luchar contra nosotros mismos y seguir a Jesús en la cruz.

La Biblia y la historia de la libertad

La Biblia es una historia de libertad, comenzando con la liberación de Egipto y regulando la esclavitud al otorgar derechos y privilegios a los esclavos, lo que la diferencia de otras sociedades. La fe en Dios es distinta a la religión, porque la religión puede ser una forma de esclavitud, mientras que la fe es una relación personal con Dios. La servidumbre existía debido al mal corazón de los humanos y tenía un propósito: permitir que los pobres tuvieran una opción para salir adelante, ofreciendo su servicio a los ricos y obteniendo libertad después de siete años, siempre que el rico les proporcionara algo a cambio. Hoy, en muchos países, los pobres carecen de opciones para mejorar su situación y la Biblia regulaba este tema como un parche para la supervivencia, aunque idealmente los ricos deberían ayudar a los pobres desinteresadamente.

Servidumbre moderna y espiritual

La figura de los esclavos por amor era única en la historia, refiriéndose a quienes se ofrecían como esclavos para salir de dificultades económicas y luego decidían quedarse con su amo por su bondad, algo que no ocurre actualmente. Hoy existe una servidumbre más escondida, donde las personas trabajan por salario pero sin control sobre su tiempo o trabajo, similar a la servidumbre bíblica. La Biblia indicaba que después de siete años, el esclavo debía recibir libertad y bienes, y si decidía quedarse, se convertía en esclavo por amor, reflejando la historia del evangelio donde Jesús nos llama a ser hijos y no siervos. La historia del evangelio es comparable a la servidumbre, con una deuda pagada, y Jesús nos llama a una relación profunda y significativa. Ser esclavo por amor significa elegir ser siervo de Cristo, mientras que antes éramos esclavos del pecado y de lo que ofrece la sociedad. La diferencia entre ser esclavo del mundo y de Cristo es que en el mundo hay reproches si se deja de trabajar, mientras que Jesús siempre está dispuesto a recibir a quien quiera volver.

El evangelio y la relación con Dios

Dios sale todos los días a ver quién quiere volver a Él, mostrando su amor, como en la parábola del hijo pródigo. La salvación se ofrece a través de un chivo expiatorio, representado por el cordero en el éxodo y la muerte de Cristo, que libra de los pecados e invita a ser esclavos por amor. Ser esclavo por amor significa ser amigo de Dios, la máxima relación que se puede aspirar, superior a ser compañeros, hermanos o socios.

Amistad y relaciones humanas

La palabra «amigo» ha sido denigrada, especialmente en redes sociales donde se ha reemplazado por «seguidor», pero la amistad verdadera implica una relación profunda y duradera basada en conocimiento mutuo de lo bueno y lo malo. La sociedad a menudo busca personas por utilidad, generando relaciones superficiales. Jesús dijo a sus discípulos que ya no serían siervos sino amigos, compartiendo todo y trabajando juntos, mostrando el valor de la amistad con Dios. La confusión entre utilidad y amor también es un problema, confundiendo amor con pasión o interés físico en lugar de conexión espiritual.

Tipos de amor y su importancia

La verdadera amistad y el amor nacen del amor genuino de Dios, basados en una conexión espiritual que une a dos personas, como un cordón de tres dobleces con Dios en el medio. La amistad verdadera se fundamenta en el amor de Dios, y desde el principio Dios buscó amistad con Adán y Eva basada en el amor ágape, sublime y espiritual, distinto al sexo o atracción física. El amor filios es el amor entre amigos, como el de David y Jonatán, mientras que el sexo es una cuestión física y química. La sociedad confunde amor con sexo y busca intereses, valorando apariencias sobre conexión espiritual.

El amor ágape y la relación con Dios

El amor ágape es la comunión que Dios quiso tener con Adán y Eva, sin intereses ni utilidades, y representa la salvación en Cristo. En las iglesias se debería practicar el amor ágape, amar a otros por la salvación compartida y no por defectos o habilidades. Jesús enseñó que el primer mandamiento es amar a Dios y al prójimo, algo que se está perdiendo. La complicación del evangelio y la religión ha generado incredulidad sobre el envío de Jesús, agregando requisitos que no existían al principio.

El poder del Espíritu Santo y la formación

El Espíritu Santo transforma los corazones y lleva a las personas a entregarse a Dios, como en el caso de Pedro que predicó y más de 3,000 personas se convirtieron. La formación teológica es importante, pero lo esencial es el amor transformador, que fluye y transforma vidas.

El amor de Dios y su transformación

El amor de Dios rompe complejos y dudas; incluso los ateos que lo experimentan se rinden ante Cristo. La formación debe partir del amor de Dios, no del egoísmo humano. Dios buscó comunión con ángeles y hombres solo por amor, y es este amor el que inspira adoración, oración y lectura de la Biblia. El amor de Dios es lo más importante y se ha perdido en muchos casos, como se dice en Apocalipsis, «has perdido el primer amor». La salvación viene unida con el amor.

Salvación y perdón

El Salmo 98 habla de la salvación de Dios, que siempre viene acompañada de amor. La salvación no es justicia o venganza, sino misericordia y bondad, siendo una alegría desbordante. El evangelio es la mayor historia de amor y no se puede merecer la salvación; ser amado nos lleva a amar.

Gracia y nueva naturaleza en Cristo

La gracia de Dios permite amar y hacer buenas obras como consecuencia de conocerlo. Dios nos da una nueva naturaleza que reemplaza la del pecado, alineando nuestros deseos con su corazón, siendo el amor el fruto principal del Espíritu Santo. La salvación en el Antiguo Testamento, con Abraham y David, resalta amar a Dios por lo que es, no por lo que da. La salvación debe entenderse como un amor genuino hacia Dios, no solo búsqueda de beneficios materiales.

La importancia del Salmo 98

La salvación de Dios debe apreciarse y valorarse, ya que el Espíritu Santo habla al corazón de los cristianos. El Salmo 98 celebra la salvación de Dios, no solo para los cristianos, sino también para la naturaleza, que se alegra y canta al Señor. La salvación de Dios se muestra como una maravilla ante las naciones, revelando su justicia, misericordia y verdad.

La naturaleza y el cuidado ambiental

La naturaleza se regocija con la salvación de Dios, incluyendo mares, ríos, montes y todo ser vivo. Aunque el juicio de Dios es justo, la salvación está presente. Actualmente, la naturaleza sufre por el mal trato humano, y es importante reciclar y usar envases biodegradables. La hipocresía occidental refleja hablar de cuidado ambiental sin tomar acciones efectivas. Cada persona puede aportar para mejorar el medio ambiente, pero el plástico no degradable sigue siendo un problema. Con la salvación de Dios, también cambia nuestra relación con el medio ambiente, siendo los cristianos cuidadores de la naturaleza.

Tiempo mesiánico y juicio

Se anticipa un tiempo mesiánico, un milenio de gozo de la naturaleza en la salvación de Dios. La salvación implica salir bien del juicio, donde Jesucristo actuará como abogado, pagando nuestras deudas en la cruz.

Servidumbre y libertad en la fe

La salvación por fe se manifiesta cuando se ama y sirve a los demás, siendo luz y sal en la tierra. La eternidad comienza al nacer de nuevo. Moisés pidió al faraón liberar al pueblo de Israel para que sirvan a Dios, mostrando que el Señor quiere libertad para servir. La servidumbre en Egipto era obligatoria y perjudicial, mientras que la servidumbre con Dios es voluntaria y beneficiosa, realizada por amor.

Salvación por amor y vivir como hijos de Dios

Dios liberó a Israel y les dio los 10 mandamientos y el reglamento de Levítico para guiar su relación con Él. La salvación de Dios es por amor, buscando ser útiles para Él y ser luz a las naciones. Jesús enseña que seguirle requiere tomar la cruz y renunciar a todo por causa de Él. La salvación es gozo y exige comportarse como hijos de Dios con la nueva naturaleza otorgada.

Arrepentimiento y perdón

En el juicio final, Jesús actúa como abogado, pagando las deudas de quienes se arrepienten. Es fundamental aceptar a Jesús y arrepentirse de los pecados de manera sincera y específica. Entre amigos puede haber conflictos, pero siempre se busca reconciliación. Pedir perdón es importante y no denigrante, tanto con vecinos como compañeros. El perdón es esencial para recibir y otorgar perdón, y se debe pedir ayuda para perdonar a quienes nos han hecho daño.

Alegría y alabanza en la salvación

La salvación se celebra con gozo y alabanza, como en el Salmo 98. Se agradece a los oyentes y se les desea bienestar, finalizando la transmisión con un mensaje de seguir adelante y continuar en la fe.

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