La buena esperanza que el mundo no puede dar // Estamos Contigo
Celebración del programa y anuncio de la buena nueva
En este programa se celebra más de 25 años al aire con Radio Solidaria y Solidaria TV, agradeciendo a Dios y a los oyentes por su fidelidad y compañía. En estas fechas se destaca la buena nueva de que Dios proclamó paz a los hombres, no por la buena voluntad humana, sino por la buena voluntad de Dios. Esta paz se concreta en el evangelio de la paz con Dios, otorgado mediante el perdón y la justificación en Jesucristo. Se recuerda que Jesús nació en la fiesta de Sucot, alrededor de septiembre u octubre, pero en este tiempo se conmemora la buena noticia de su venida, la cual refleja el amor inmenso de Dios al enviar a su Hijo para que todo aquel que crea en él tenga vida eterna. La verdadera paz que solo Cristo puede dar es la que debe transmitirse como mensaje central, por encima de los villancicos tradicionales que no expresan el mismo significado profundo.
La fe en Jesucristo y las buenas esperanzas
La fe en Jesucristo es descrita como la certeza de lo que se espera, y se afirma que los creyentes viven con buenas esperanzas aseguradas por las promesas claras de Dios en Cristo Jesús. Estas esperanzas se manifiestan en un estado permanente de confianza, que se va cumpliendo con el tiempo. Además, se destaca la esperanza en las nuevas generaciones, considerando a los niños como la esperanza del futuro, siempre que sean alimentados con la “leche santa” de la palabra de Dios. Se invita a esperar con paciencia el cumplimiento de las promesas divinas, porque Dios no defrauda, aunque a veces la realización tarde más de lo esperado.
Partos espirituales y milagros en África
El programa enfatiza que los “partos espirituales” son más amplios que los nacimientos físicos; se refieren también a las personas que aceptan a Jesucristo. Se relata un caso en una cárcel de África donde cientos de presos y funcionarios se convirtieron, y aunque algunos resistieron inicialmente, finalmente aceptaron a Cristo, evidenciando el poder del Espíritu Santo. Se reafirma que estos partos espirituales representan la incorporación de nuevos hermanos a la fe. Asimismo, se menciona que en tres países africanos donde se realizaron bautismos se presenciaron sanidades, liberaciones y milagros, demostrando manifestaciones del poder de Dios en las nuevas vidas nacidas en Cristo.
Lecturas bíblicas y promesas eternas
Se lee un pasaje de Efesios 1:15–19, donde se habla de la fe en Jesús y el amor hacia los santos, pidiendo sabiduría y revelación en el conocimiento de Cristo. Se subraya la esperanza de que, si el Señor quita la vida del cuerpo, el alma será llevada con él, sin experimentar la muerte, y se hace referencia a la esperanza de la resurrección y el arrebatamiento. También se menciona la expectativa de participar en las bodas del Cordero y de tener vida eterna, y se reconoce que en la tierra se tienen esperanzas tangibles, como la provisión diaria.
Misericordia diaria y esperanza final
Se expresa el deseo de que Dios continúe proveyendo protección, inspiración, revelación, sabiduría y conocimiento, revelando cada día más su voluntad perfecta y santa. La misericordia divina es nueva cada día, lo cual fortalece la esperanza. Además, se anticipa la gloria postrera, un gran avivamiento final con un derramamiento del Espíritu Santo y manifestaciones poderosas, lo que representa la culminación de la esperanza cristiana.
Expansión misionera y nuevos obreros
El mensaje incluye un anhelo por un gran derramamiento del poder del Espíritu Santo, con milagros, sanidades, liberaciones y conversiones. Se espera que Dios abra puertas en más países, envíe más misioneros y obreros, y guíe para hacer discípulos en todas las naciones, consolidando la expansión del evangelio y la multiplicación del reino de Dios.
Cristo como fundamento de la esperanza
Se afirma que la esperanza absoluta que sostiene todas las demás esperanzas es Cristo Jesús, basada en la fe que el Espíritu Santo produce al recibir la palabra de Dios. Los siervos de Dios, los discípulos y los hijos espirituales representan la gloria, el gozo y la esperanza de multiplicación del reino de Dios y su justicia en el mundo.
Consecuencias de rechazar la palabra de Dios
Se destaca que las palabras proféticas de la Biblia traen bendición y esperanza para quienes las aceptan, pero también maldición para quienes las rechazan y se rebelan contra Dios. Se exhorta a mantener la esperanza con paciencia, fundamentada en las escrituras, y a abundar en esperanza mediante el poder del Espíritu Santo, según Romanos 15:13. Se señala que perder la esperanza es consecuencia de perder la fe, por lo que es esencial sostener la fe para conservar la esperanza.
La importancia de la fe en tiempos difíciles
Se menciona que algunas personas abandonan la fe y se vuelven a una religiosidad superficial o a posturas ateas, agnósticas o humanistas. Sin embargo, se recuerda que conocer el amor de Dios es sencillo, incluso para los niños, quienes pueden recibir a Dios como Padre perfecto. Se enfatiza la necesidad de abundar en esperanzas gloriosas y esperar con paciencia el cumplimiento de las promesas de misericordia, como el perdón diario, la provisión, la protección y la multiplicación de obreros y hijos espirituales.
Manifestaciones sobrenaturales y fe en Dios
Se cita el Salmo 65:4–5, que habla de la bienaventuranza de los escogidos por Dios y de la satisfacción con los bienes de su casa. Se resalta que existen manifestaciones sobrenaturales que la razón humana no puede explicar, porque son obra de la omnipotencia divina. Se expresa el deseo de una salvación masiva en todo el mundo, con liberaciones, sanidades y milagros, invocando a Dios para que se cumplan estas promesas. Además, se menciona el Salmo 62:5–8, que invita a reposar en Dios como roca y salvación, y a derramar el corazón ante él.
Disciplina divina y fe verdadera
Se afirma que la disciplina de Dios es una expresión de amor y busca el bien de sus hijos. Esta confianza en la intención divina constituye la fe verdadera que sostiene las buenas esperanzas. Se enfatiza que los tiempos finales serán difíciles y peligrosos, por lo que es vital pedir a Dios que aumente la fe cada día.
Renacimiento en Cristo y rechazo de falsedades
Se cita 1 Pedro 1:3–5, donde se afirma que Dios nos hizo renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo, y que nos ha reservado una herencia incorruptible en los cielos. Se exhorta a vivir por fe en la palabra fiel de Dios, evitando dejarse desviar por sentimientos o razonamientos humanistas. Se rechazan las “parafernalias intelectuales” y “pseudociencias” consideradas mentiras diabólicas, y se reafirma la necesidad de confiar en la fidelidad de Cristo hasta la muerte.
Autenticidad de la fe y reconocimiento científico
La autenticidad de la fe se confirma porque Dios cumple sus promesas de bendición y esperanza. Se menciona que, en tiempos de Jesús, necesitados, pobres y sabios creyeron en él, y que hoy muchos científicos que buscan la verdad están reconociendo la existencia de Dios y encontrando a Jesús. Se menciona el ejemplo de Einstein, quien al final de su vida expresó interés por conocer a Dios y afirmó que el universo no es producto del azar, sino de un orden creado por Dios. También se menciona una carta en la que Einstein describió el amor de Dios como la energía más perfecta e inagotable, y se invita a buscar la verdad con humildad.
Rechazo de la evolución y arrepentimiento
Se afirma que muchos científicos rechazan la teoría de la evolución, considerándola sin fundamento, y promueven el creacionismo de Dios. Se explica que Dios está produciendo una “involución” para salvar a muchos, llamando al arrepentimiento. Se invita a los sabios a pedir perdón por haber aceptado la evolución y negado el creacionismo, y se enfatiza que el perdón solo es posible si se busca a Dios con humildad, ya que el Espíritu Santo produce arrepentimiento en quienes se humillan.
Verdad absoluta y esperanza en Navidad
Se afirma que la verdad es absoluta y que Dios la muestra en todas las áreas de la vida, por lo que es sabio buscar la verdad en todo. En Navidad, muchas personas sufren tristeza, soledad y desesperación, incluso llegando al suicidio, por falta de esperanza. Por eso se hace un llamado a reflexionar y a buscar la buena esperanza en Cristo Jesús, recordando que esta no se encuentra en el dinero, la política, la filosofía o las religiones, sino solo en Cristo, quien nos da identidad como hijos de Dios y plenitud espiritual.
Salvación en Cristo y evangelismo
Se explica que al creer en Jesucristo, arrepentirse y ser limpiados de la antigua naturaleza satánica, se puede llegar a ser hijos de Dios y recibir todas las bendiciones y promesas sobrenaturales que el Padre tiene para sus hijos. La buena esperanza en Cristo se puede presentar a los desesperados, a los que no tienen fe o sufren por el pecado del mundo, con mansedumbre y reverencia, sin forzar la voluntad humana, sino persuadiendo y convirtiendo.
Defensa de la esperanza y mensajes evangelísticos
Se enfatiza la importancia de santificar a Dios en el corazón y estar siempre preparados para dar defensa de la esperanza que se tiene, con mansedumbre y buena conciencia. Se alienta a enviar mensajes de buena esperanza en Cristo, millones de mensajes evangelísticos con el evangelio, para que las personas reflexionen y se animen a probar a Jesús. Se insiste en ir más allá de los mensajes banales de “felices fiestas” y, en cambio, compartir la verdad con amor para bendecir a quienes lo reciben.
Obediencia bíblica y solidaridad
Se exhorta a obedecer Romanos 12:9–13, que instruye a amar sin fingimiento, aborrecer lo malo, seguir lo bueno, amarse fraternalmente, ser diligentes y constantes en la oración y la hospitalidad. En estas fechas se anima a practicar la solidaridad: dar a los pobres, compartir alimentos, ropa y recursos, y perdonar deudas, como se hacía en las fiestas bíblicas judías, acompañando la celebración con regocijo y gratitud al Señor. Se destaca la importancia de ser generosos especialmente con quienes viven en situaciones precarias y llenos de amargura.
Ayuda a los necesitados y religión verdadera
Cada Nochebuena se comparte una cena con más de 200 personas, incluyendo ancianos abandonados y hermanos del ministerio, como acto de compasión y amor verdadero, para que no se sientan solos. La soledad es vista como una tragedia ligada al egoísmo y la codicia, y se subraya la necesidad de buscar primero el reino de Dios y hacer justicia al huérfano y la viuda. Según Santiago 1:27, la verdadera religión consiste en ser solidarios y ayudar a los necesitados, mostrando amor con acciones concretas.
Misericordia divina y gracia abundante
Se reconoce que muchas personas llegan a la miseria por sus propios errores, pero ayudarles es una manifestación de la misericordia de Dios, que perdona y restaura. Se enfatiza la importancia de ayudar incluso a quienes no parecen necesitarlo, amando a quienes se creen autosuficientes, porque ahí es donde la gracia de Dios se manifiesta con mayor abundancia.
Protección de los niños y esperanza en Cristo
Se subraya la vulnerabilidad de los niños ante la maldad y el abuso, y se resalta la celosía de Dios respecto a ellos. Se hace un llamado a denunciar y combatir el aborto y la violencia infantil. La buena noticia y la esperanza siempre se encuentran en Cristo Jesús, en su amor, su palabra y su victoria sobre el pecado, el mundo y la muerte.
Promesas del salmo 91 y confianza en Dios
La fe en Cristo conduce a vivir en esperanza cada día, confiando en las promesas del Salmo 91:1–11. Este pasaje asegura que quien habita bajo el abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente, y que Dios librará del lazo del cazador y de la peste destructora. Se afirma que estas promesas abarcan bendición, protección, provisión, misericordia y gloria divina para toda la vida, incluyendo a los seres queridos.
Aumento de la fe y lucha contra la incredulidad
Se exhorta a no conformarse con una fe mínima, sino a pedir a Dios diariamente que aumente la fe y fortalezca la confianza en Jesucristo. Para quienes sienten carencia de fe, se anima a pedirle a Dios que la incremente, reconociendo que sin fe no hay esperanza. Se invita a aferrarse a Cristo y pedir ayuda para vencer la incredulidad.
Esperanza constante en Cristo
Se presenta la idea de vivir con fe y esperanza en Jesucristo no solo en fechas especiales, sino en todo momento, para atraer a quienes carecen de ellas. Se afirma que la verdadera felicidad se encuentra en Cristo, quien ofrece salvación, vida eterna, perdón, protección, provisión y gracia abundante, y que se puede experimentar al llenarse del amor de Dios.
Oración por el Espíritu Santo y conclusión
El programa concluye con una oración para que Dios derrame su Espíritu Santo y despierte el deseo de conocerlo, así como la esperanza eterna. Se reconoce la importancia de Dios hecho hombre, quien pagó por las culpas, redimió los pecados y liberó de la maldad, el engaño y la muerte. Se da gracias por su misericordia y se despide con una bendición, esperando volver en el próximo programa, si Dios lo permite.

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

