El Misterio de la profecía // Miguel Díez – Retiro Nehemías 2023
La Profecía como Misterio Divino
Quisiera hablar del misterio de la profecía, qué misterio tan grande que Dios haya profetizado miles de acontecimientos antes de que sucedieran. Toda la creación es parte de un plan profético que se cumple tajantemente. Cada profecía es un misterio, y algunos intentan torcerlo levantando brujos, curanderos o adivinos. El espíritu de adivinación viene de los demonios, pero los dones otorgados por Dios son irrevocables. Satanás y los demonios pueden adivinar, pero su propósito no es el mismo que el de Dios. Los que consultan a farsantes pueden acertar, pero caen en perjuicio grave por no acudir al Señor. “No sea hallado en vosotros quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego” (Deuteronomio 18:10).
El Llamado a Buscar la Revelación
Dios desea revelarnos sus secretos, y como todo lo sobrenatural, la profecía es un misterio tremendo. Desde la creación hasta hoy, la Biblia y el ministerio están llenos de profecías. Por ejemplo, en la escritura de un libro llamado Bogamar, se incluyó una profecía que hoy se cumple en los cinco continentes. La revelación profética da dirección a nuestras vidas y ministerios. Dios muestra tanto advertencias como bendiciones mediante la profecía. La clave está en tener un anhelo genuino de preguntar a Dios y recibir sus revelacione. “Dios, al cual sirvo con mi espíritu en mi predicación del evangelio de su Hijo, me reveló el misterio” (Colosenses 1:27).
Profecías Cíclicas y su Cumplimiento
La profecía es cíclica y se repite porque el ser humano necesita que se le recuerden las cosas. Por ejemplo, profecías sobre crisis económicas, como las “vacas gordas y flacas”, se cumplen en distintos tiempos. Los cumplimientos proféticos pueden ser progresivos: lo que se ve primero es solo el inicio. Así, cada nuevo cumplimiento revela un nivel más profundo del plan divino. La repetición sirve para que el hombre no olvide la dirección de Dios. La obediencia a estas profecías puede salvar vidas y evitar perjuicios. “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).
La Profecía y la Obediencia
La profecía auténtica guía y advierte sobre peligros futuros. Los que escuchan y obedecen evitan calamidades y pueden recibir bendición. Ejemplos bíblicos incluyen a Noé, Lot y los judíos que huyeron a Moab. Ignorar la profecía o resistirla puede traer consecuencias graves, como ocurrió con personas que murieron por no atender advertencias. Dios muestra su voluntad a través de sueños, visiones y textos bíblicos que saltan al corazón. Obedecer a la voz profética es esencial para vivir conforme a Su plan.
“Así que, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Filipenses 2:12).
La Profecía y la Transformación de Vidas
La profecía también se manifiesta en la transformación de personas y ministerios. Muchos han sido liberados de drogas, brujería y violencia, y ahora sirven como pastores o líderes. Dios da nuevas revelaciones conforme a los tiempos y necesidades actuales. Las señales pueden aparecer en fenómenos celestiales, como eclipses, que indican acontecimientos futuros. La profecía no solo advierte, sino que también confirma el llamado de Dios y fortalece la fe. Recibirla y aplicarla correctamente cambia la vida de quienes obedecen.
“Porque todo lo que fue escrito, lo fue para nuestra enseñanza, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Romanos 15:4).
La Actitud Correcta hacia la Profecía
El creyente debe acercarse a la profecía con humildad y obediencia, evitando la interpretación privada o el orgullo intelectual. Resistirla o ignorarla genera consecuencias negativas. Es necesario confiar en la guía de Dios y entregar las cargas personales a Él. La profecía instruye sobre la familia, la iglesia y la vida cotidiana, corrigiendo desobediencias o prácticas dañinas. Los secretos revelados fortalecen la fe y permiten cumplir la voluntad divina. La clave está en buscar la voz de Dios continuamente, en oración, lectura bíblica y meditación. “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21).

Miguel Díez es presidente de la ONG Remar en 68 países y fundador de la iglesia Cuerpo de Cristo.

