No pierdas la compasión // Predicación Miguel Díez
Llamado a la compasión y la solidaridad
Dios desea realizar cosas maravillosas y milagrosas que van más allá de lo que los humanos podemos imaginar. Sin embargo, el milagro más grande que puede ocurrir no son riquezas ni éxitos visibles, sino la transformación del corazón del ser humano. La verdadera religión se mide en acciones concretas: atender a los huérfanos, cuidar de las viudas y ayudar a los necesitados mientras se mantiene la integridad y pureza personal. La compasión no es solo un sentimiento, sino un estilo de vida que refleja el amor de Dios hacia la humanidad. Ayudar al prójimo no debe ser una obligación, sino una expresión de amor genuino que cambia tanto la vida del que recibe como del que da.
El ministerio de compasión de Remar
El ministerio dirigido por el pastor ha dejado un profundo testimonio de compasión a lo largo de España y en los cinco continentes. Remar no solo se enfoca en la asistencia material, sino también en la sanidad emocional y espiritual de las personas afectadas por tragedias. La organización ofrece consuelo, comida, alojamiento y programas de recuperación física, psíquica y espiritual, mostrando que la compasión verdadera es activa y transforma vidas de manera integral. A través de su trabajo, Remar demuestra que ayudar a los demás no solo implica aliviar necesidades inmediatas, sino también restaurar la dignidad, la esperanza y la fe de quienes han sufrido pérdidas profundas o situaciones extremas.
Proyectos en favor de los necesitados
Uno de los enfoques más importantes de Remar es el trabajo con los niños huérfanos y las familias en situación de vulnerabilidad. En Ucrania se ha abierto un colegio para niños afectados por la guerra, proporcionando educación, alimentación y cuidado integral. Actualmente, la organización atiende a más de 200.000 niños que dependen de donaciones para su alimentación, educación y vestimenta. Además, se están inaugurando nuevos hogares en Cochabamba y un edificio en El Alto, Bolivia, diseñado para albergar a mujeres con sus hijos, brindándoles un espacio seguro, protección y oportunidades para reconstruir sus vidas. Cada proyecto refleja un compromiso profundo de la organización por ofrecer no solo ayuda material, sino también un entorno que nutra la esperanza y el crecimiento personal de quienes lo necesitan.
Historias de adopción y testimonio personal
El pastor y su familia han vivido de primera mano la experiencia de la adopción como un acto de amor y compasión. Ellos adoptaron a una niña abandonada en San Sebastián y a otra niña enferma de sida en Honduras, demostrando que el amor no tiene fronteras. Además, su hijo adoptó a un niño ciego y con graves discapacidades, que a sus 27 años aún requiere cuidados especiales, pero ha sido transformado por el amor y la dedicación familiar. Estas historias muestran que la compasión no es solo un principio abstracto, sino un acto concreto que puede cambiar vidas y reflejar la ternura y el amor divino en la vida cotidiana.
Viaje a Israel y experiencias espirituales
El autor ha viajado dos veces a Israel, en agosto y diciembre, para conectarse con la historia y la espiritualidad del país. Durante su visita, abrazó y oró por los israelitas y participó en una campaña evangelística en Ben Yehuda, la calle principal de Jerusalén. Israel es presentado como un lugar que necesita compasión, y visitar el país se describe como una oportunidad única para experimentar la presencia de Dios de manera sobrenatural. El autor compara el lago de Galilea con el mar Muerto, señalando que el primero representa un corazón abierto y receptivo a la vida de Cristo, mientras que el segundo refleja un corazón egoísta y cerrado espiritualmente. Esta reflexión invita a los visitantes a abrir su corazón al amor y la gracia divina durante su experiencia en el país.
Sanidad y liberación
Durante los encuentros con el pastor, se realizan oraciones colectivas para sanidad física, emocional y espiritual. Se comparten testimonios de mujeres y hombres que han sido sanados de enfermedades, depresión, tristeza y frustración. Las oraciones incluyen la liberación de maldiciones, hechizos y cualquier obra de maldad, y se invita a los asistentes a colocar sus manos sobre la parte del cuerpo que necesita sanidad, recibiendo así un toque directo del Espíritu Santo. Muchas personas experimentan sensaciones de calor o un toque especial, lo que refuerza la fe y la convicción de que Dios actúa de manera tangible en la vida de quienes confían en Él.
Invitación a la generosidad y al servicio
El pastor hace un llamado claro a vivir la fe de manera práctica, ayudando a los necesitados y compartiendo lo que se tiene por amor y no por obligación. Critica a aquellos líderes religiosos que utilizan el miedo o la presión para obligar a sus seguidores a diezmar, señalando que la verdadera generosidad nace del corazón. Se anima a los jóvenes y solteros a dedicar tiempo al servicio del prójimo, aprendiendo a amar y a desarrollar una sensibilidad real hacia el sufrimiento ajeno. La compasión y la solidaridad se presentan no solo como un deber moral, sino como una fuente de satisfacción profunda y bendición espiritual.

